Hoy, nos toca hablar nuevamente sobre cuándo debes realizar un consumo preferente de tu jamón ibérico para no perder un ápice de su calidad.
Y es que como ya sabrás, la duración aproximada de una pieza entera es más o menos, un año, pero una manera de prolongar esa fecha de consumo es, como no, envasarlo al vacío. Así lograrás conservarlo en buen estado durante unos 6 meses más, dependiendo, eso sí, de la presión con la que se haya succionado el aire durante el envasado. Es decir, si cuando compras tus sobres de jamón compruebas que no hay ni rastro de aire, durará más tiempo, que si percibes cierta holgura.
Debes saber que, aunque algunos establecimientos ofrecen sobres ya envasados al vacío con opciones predefinidas de sellado, hay otras jamonerías en las que el consumidor tiene la última palabra para decidir cómo quiere que se realice ese envasado.
¡Y es que envasar al vacío tu jamón solo tiene ventajas! Al no haber contacto directo con el oxígeno, conservas el sabor de forma íntegra, lo puedes almacenar de forma cómoda, en tu despensa o en el frigorífico, y, además, trasladarlo sin ningún tipo de engorro.
Con esto, no queremos desmerecer a los románticos que prefieren la pata de jamón entera, ¡claro que no! Lo dejamos a tu elección, porque cuando hablamos de jamón ibérico, se elija lo que se elija, uno sale siempre ganando.
La dehesa es un bosque formado por encinas, robles, alcornoques, y quejigos. Podemos encontrar este hábitat en el suroeste de la península ibérica. En España, casi la mitad de hectáreas de dehesa se encuentran ubicadas en Extremadura. Y hoy, hablamos de ella porque es el lugar ideal para la cría del cerdo ibérico.
Es el lugar donde los ejemplares de este animal pastarán en libertad durante la época de engorde (montanera) que coincide con la época en la que los arboles dan su preciado fruto: la bellota, que da ese sabor tan característico a nuestros jamones ibéricos.
Una encina es capaz de producir unos 20 o 25 kilos de bellotas, y haciendo un cálculo general, podemos estimar que encontramos unas 50 encinas por hectárea. Con estos datos, es fácil imaginar porque el cerdo ibérico esta tan contento en este lugar, y por qué es vital mantener este entorno protegido de explotaciones agrícolas, y así, asegurar la continuidad de este ecosistema.
Si puedes, no dejes pasar la oportunidad de pasear por este paraje natural. Podrás disfrutar de la tranquilidad y el sosiego que desprende éste trocito de naturaleza.
Hoy, te hablamos de una afección bastante común en los jamones, aunque ciertamente desagradable. Son los famosos piojillos del jamón o ácaros. (Si, esos mismos que podemos encontrar en nuestro hogar, causantes de alergias varias, pero en este caso, pueden ser además los posibles culpables de que nuestro jamón se haya echado a perder).
Normalmente, estos piojillos vienen de fábrica y es que, suelen atacar a nuestra pata de jamón en la etapa de maduración, cuando todavía está en secaderos y bodegas, pudiendo estar relacionada su aparición con cambios en la humedad y la temperatura. Aunque también, pueden afectar a tu pieza de jamón ibérico estando ya en casa, y habiéndolo incluso empezado.
¿Cómo saber si tu jamón tiene ácaros?
Primer síntoma (y quizás el más evidente), los podrás ver. Normalmente, tienen un color blanquecino que puede variar hasta el marrón, y cubrirán de forma total o parcial tu jamón.
Si esto te pasa nada más empezar tu jamón, devuélvelo. Seguramente, la empresa no sea consciente de que sus jamones tienen esta afección y al informarles, podrán comprobar que las condiciones de sus bodegas son las adecuadas.
Si, por el contrario, percibes la presencia de estos piojillos al tiempo de haber empezado tu pata de jamón, puedes proceder a limpiar la parte afectada, (cortando el trozo con la afectado), para posteriormente fundir tocino o manteca y recubrir toda la pieza. Con esto, conseguirás evitar la proliferación de dichos ácaros en otras zonas.
Lo que nunca debes hacer, por mucho que te lo aconsejen, es lavar el jamón con agua, o congelarlo, o usar algún tipo de producto químico. En primer lugar, porque no evitarás la proliferación de los ácaros, es más, el agua incrementaría el nivel de humedad. Y, en segundo lugar, porque recuerda que tu jamón ibérico es un alimento, y por eso deberías evitar añadir ningún elemento químico que pudiera resultar nocivo para tu salud.
Terminamos recordándote que para mantener en buenas condiciones y durante el máximo tiempo posible tu jamón ibérico, deberás ubicarlo en un sitio con unas condiciones higiénicas óptimas, y, además, te recomendamos que te deshagas de la funda y la cuerda que trae para colgarlo.
Si, si, como lees. Si tenías por costumbre quitar el tocino de tus lonchas de jamón, bien porque pensabas que no era muy saludable o bien porque siempre has pensado que el tocino altera el sabor del jamón, te has estado equivocando todo este tiempo y hoy te damos la razón.
Ante todo, debes saber que al deshacerte de esta grasa estás alterando el sabor y la textura de la loncha. Ya que, precisamente un buen tocino es garantía fiable de que el cerdo del cual proviene tu jamón ha sido alimentado correctamente.
Además, ¡estas echando a perder un gran aporte nutricional para tu salud! El tocino es una fuente ácidos grasos monoinsaturados, como, por ejemplo, el ácido oleico que ayuda a mantener tu corazón en plena forma, colaborando en el aumento de los niveles de colesterol bueno y disminuyendo el malo.
Por lo tanto, si ya degustabas las lonchas de jamón ibérico con su tocino, ¡bien por ti!, y si no, nunca es tarde para empezar a hacer las cosas bien. Descubrirás todo un universo de sabores.
¡Anímate a probarlo la próxima vez que disfrutes de un buen jamón ibérico!
Comprar tus jamones y paletas ibéricos pata negra y serranos por internet es cada vez más sencillo. Si eres español pero estás lejos, quieres hacer un regalo o simplemente eres amante de los productos españoles y del jamón pata negra, podemos ayudarte. Además, mandamos tu pedido para que solo tengas que preocuparte de recibirlo.
A continuación, te vamos a explicar como puedes comprar y enviar jamones y paletas ibéricos a Suiza.
enviar jamon paleta gourmet suiza
¿Cómo puedo hacer un pedido para mandar a Suiza?
Mandar jamón y productos españoles a Suiza es muy fácil y práctico.
Primero deberás seleccionar los productos que quieras, introducirlos en el carrito y seleccionar una dirección de entrega en cualquier punto de Suiza. La compra se hará sin impuestos, que se deberán pagar en destino.
Procesa el pago y al siguiente día laborable enviaremos tu pedido. Ese mismo día te llegará el código de seguimiento para saber dónde está tu pedido en todo momento.
¿Cuánto tarda en llegar mi pedido y cuánto me cuesta?
El precio de los envíos a Suiza puede variar según el peso total de todo el pedido. Los envíos con destino a Suiza tardan de 5 a 7 días laborables, sábados, domingos y festivos excluidos.
Si el transportista llegara al domicilio de entrega y el destinatario estuviera ausente, el transportista le dejará una nota de paso o le llamará para concertar una nueva entrega. Aquí podrás ver información del transporte.
¿Cómo se envían productos gourmet españoles a Suiza?
Todos los envíos se mandan completamente asegurados, según el tipo de producto, para que lleguen en perfectas condiciones a su destino. Si has pedido un jamón o paleta ibérico o serrano, embutidos o quesos, tus productos se envían envasados al vacío para que conserven su calidad y jugosidad. Si mandas aceites o vinos, se envía con cajas de cartón reforzado para que lleguen perfectamente protegidos a su destino.
Como ya sabrás, hace años se cambió la normativa que regulaba el etiquetado del jamón ibérico, y de sus diferentes tipos, con la finalidad de crear un sistema de identificación que certifique el sistema de elaboración del productor y garantice al consumidor, una total honestidad en el producto que compra.
Todos los jamones y paletas contienen dicha información en el precinto, una brida de plástica distintiva que veras en todos los jamones regulados y, además, corroboran esta información en la etiqueta o vitola.
Toda etiqueta debe contener:
El tipo de producto: Jamón o Paletilla.
El tipo de alimentación: Bellota, Cebo de campo o Cebo.
El grado de pureza: 100% ibérico (animales puros) o ibérico (que engloba a todos los animales con un 50% o un 75% de raza ibérica)
El nombre de la empresa que ha elaborado la certificación.
Esta información la tenemos que contrastar con la que consta en el precinto, que, además, se diferenciará por colores, a saber:
Precinto Rojo: Bellota ibérico. (Especificando si es: 75% Raza ibérica o 50% Raza ibérica).
Precinto Verde: Cebo de Campo 100% ibérico o Cebo de Campo ibérico. (Especificando si es 75% Raza ibérica o 50% Raza ibérica).
Precinto Blanco: Cebo 100% ibérico o Cebo ibérico. (Especificando si es 75% Raza ibérica o 50% Raza ibérica).
Como hemos comentado, estas medidas de control se tomaron para impulsar la raza ibérica y la calidad de sus productos, así como también para garantizar al consumidor que el producto que va a comprar se corresponde con la calidad adecuada a su rango.
Así que ya lo sabes, un jamón sin etiquetas es un jamón sospechoso.
¿Estás un poco indeciso? ¿No sabes que opción será la más apropiada para ti? Hoy te ayudamos a elegir la opción que más te conviene.
Para empezar, debes saber, que, en ambos casos, no hay fecha de caducidad, si en cambio, de consumo preferente. ¿Cuál es la diferencia?
Pues la fecha de caducidad hace referencia a aquellos productos perecederos que son susceptibles de riesgo microbiológico pasados unos días, en cambio, cuando hablamos de fecha de consumo preferente, hablamos de productos mucho más duraderos que al tiempo, habrán perdido parte de sus propiedades, pero su consumo no entrañará riesgo para nuestra salud.
Sabiendo esto, te diremos que la fecha preferente de consumo de una pieza entera (pata de jamón) es de más o menos un año, dependiendo de su estado de curación, mientras que si lo loncheamos, y envasamos al vacío, estaremos hablando de unos 6 meses aproximadamente. Esta duración puede variar dependiendo del sellado de las bolsas de vacío. A menos aire en la bolsa, más duración.
También deberás tener en cuenta que, si no vas a realizar un consumo inmediato de tus sobres de jamón, lo recomendable es conservarlos en el frigorífico, eso sí, antes de consumirlo recuerda ponerlo a temperatura ambiente durante unos 10/15 minutos para que recupere su temperatura natural y “sude”.
Ya sabes nuestras recomendaciones, ¡ahora solo te queda elegir como quieres tu jamón y disfrutarlo!
El Jamón de Teruel, el mejor jamón de cerdo blanco
Hoy, te hablamos del jamón de Teruel, conocido por ser el mejor jamón del mundo que procede de cerdo blanco. Y no es que lo digamos nosotros, poseen una certificación de origen que reconoce el buen hacer y el respeto a la tradición de estos productores de jamón.
La crianza de sus cerdos que deben ser exclusivamente, de los cruces de razas Landrace y Large White en la línea materna, y Duroc en la paterna, se produce en las zonas bajas, en Matarraña y Bajo Aragón y su curación se lleva a cabo en las sierras de Albarracín, Gúdar-Javalambre y Jiloca. Los cerdos que se utilizan para elaborarlo, nacen, se crían y se sacrifican en Teruel.
En los establecimientos los reconocerás por:
Su vitola numerada: Rodea al jamón o la paleta por su pezuña, y tiene toda la información de la pieza. Además, en la piel del jamón marcado a tinta, encontraremos un código de trazabilidad, con el cual podemos conocer todos los procesos por los que ha pasado esa pata de jamón.
Su estrella grabada a fuego: Va acompañada de la palabra Teruel, suele estar marcada en la corteza de la parte posterior del Jamón y la Paleta.
Su peso suele ser superior o igual a 7Kg: La forma es alargada y con un acabado redondeado en sus bordes, que contará con un perfilado en corte en “V”. Requisito indispensable será que además deben tener la pezuña completa. Y es que, a los jamones que no superan los controles de calidad se les corta la pata.
Hay otros detalles que no podrás apreciar a simple vista, pero que nosotros te contamos, como, por ejemplo, su curación que debe haberse llevado a cabo en una altitud igual o superior a 800 metros, y durante 60 semanas. Lo que otorgara al Jamón de Teruel su sabor delicado, muy agradable y poco salado.
Un jamón serrano de primera calidad, sin duda alguna, que merece la pena probar.
El mundo ibérico se ha llenado de certificaciones…, ¡y no nos quejamos por ello! Desde nuestro punto de vista son todo un beneficio, porque permiten al consumidor reconocer y diferencias los distintos métodos de elaboración. Pero, reconocemos que, si no estás muy puesto en el tema, pueden dar lugar a confusión. Por eso, hoy te ayudamos a distinguir estos dos tipos de Jamón Serrano. Así no te darán gato por liebre, y podrás estar seguro del producto que compras.
Recuerda que estamos hablando de Jamón Serrano, que son aquellos que proceden de cerdos blancos, fácilmente reconocibles por tener la pezuña blanca. (El cerdo ibérico la tiene negra).
El proceso de elaboración es muy parecido para los Jamones Serranos Reserva y los de Bodega, y en general, para todos los jamones. ¿Y la diferencia entonces? La diferencia, suele estar en la alimentación y los tiempos de curación, en este caso concreto, el distintivo es la curación.
En los Jamones Bodega, la curación ascenderá a los 9 meses, mientras que, para los Jamones Reserva, la curación será de 12 meses. En el caso de las paletillas de serrano, los tiempos irán comprendidos entre los 5 y los 7 meses. (Además, debes saber que hay otra variante conocida como Gran Reserva cuyo periodo de curación debe durar al menos 15 meses).
Es importante que te fijes en este detalle, porque así evitarás que te vendan un Jamón Serrano de Bodega a precio de Reserva. Y porque pensamos que, es justo que sepas que calidad tendrá la pieza que estás comprando, (sin desmerecer ninguno).
Esperamos haber ayudado a despejar la duda, y como siempre, ¡nos vemos en el próximo post!
Es un hecho, los datos de exportación de Jamones y Paletillas Curadas no pueden ser mejores, alcanzando más del 130%, en comparación con las cifras de los últimos 10 años. Y es que, además de haber aumentado su consumo dentro del mercado europeo, se ha notado un incremento en EEUU, México, China y Japón.
Aquí en España, el consumo de más de la mitad de las patas de Jamones Ibéricos se realiza en entorno doméstico, pero los productores y los comercializadores insisten en la versatilidad del producto, que con las nuevas presentaciones, loncheados al vacío, taquitos, o deshuesados, se ajustan a todos los tipos de consumidores.
Ésta es precisamente la idea que se ha intentado transmitir en Europa, a través de la campaña “Ham Pasion Tour” llevada a cabo por la Unión Europea y la Asociación Interprofesional del Cerdo Ibérico, donde se promueven con entusiasmo todos los productos ibéricos. Y ha funcionado: dos de cada tres asistentes afirman reconocer los Jamones Ibéricos de España, y todos ellos coinciden en que es un producto con una muy larga vida por delante.
La trazabilidad de los productos, la transparencia y sobre todo la calidad de los productos ibéricos, hacen que el sector ibérico atraviese su mejor momento. Todo un reconocimiento a las cosas bien hechas. ¡Bravo por el Jamón ibérico!
El sabor y la tradición de los productos ibéricos de Jabugo
Hoy hablamos de una marca emblemática dentro del mundo del jamón, sobradamente conocida por su calidad.
La clave de su éxito y del mejor jabugo: la raza pura ibérica.
Sus cerdos son criados en libertad en las dehesas de la península ibérica, con un proceso riguroso y cuidado al detalle, de principio a fin. Es por eso que no deberías dejar pasar más tiempo para descubrir el sabor y la excelencia de los jamones de bellota 100% ibérico, así como, sus paletillas y sus cañas de lomo.
Y es que, Sánchez Romero Carvajal es una marca de referencia en cuanto a productos ibéricos se refiere, gracias a su calidad artesanal, un proceso de elaboración cuidado y unos productos de categoría excelentes.
La dedicación desde 1879, la pureza de la raza ibérica empleada, y el curado artesanal de la mano de un maestro jamonero experto, han hecho que la marca Sánchez Romero Carvajal se haya convertido en sinónimo de calidad para los productos ibéricos.
La bellota es un fruto que proviene de los árboles del género Quercus, que podemos encontrar habitualmente en las dehesas extremeñas. Es conocido fundamentalmente por ser uno de los principales sustentos de los cerdos ibéricos durante el periodo de la Montanera, y una de las causas por la cual, el jamón ibérico tiene ese sabor tan característico.
Como es previsible, tiene también múltiples beneficios para el ser humano:
Tiene una alta capacidad antioxidante.
No contiene gluten.
Y nos proporciona grasas insaturadas.
De hecho, si nos remitimos a la historia, hay muchas evidencias arqueológicas del consumo de bellota en todo el hemisferio norte, y es considerado un factor clave en la longevidad de los indios americanos. Son tantos sus beneficios, que se ha llegado a proponer a la FAO como primer alimento en caso de crisis alimentarias, por el valor nutricional y calórico que aporta. Tal es el creciente éxito, que hoy en día, hay un resurgir para incentivar su consumo e incluirlo en la dieta humana, en países como Estados Unidos, Grecia y Portugal.
Entonces, ¿por qué no tiene la popularidad que tienen otros frutos secos? Encontramos la razón en su sabor profundamente amargo. Aunque eso no quiere decir que no se use técnicas para neutralizarlo, como pueden ser, fermentar el fruto con sal y agua durante unos meses, o procesarlo bajo diferentes formas, en harinas o aceites.
Y, además, se ha creado un proyecto europeo, que incentiva la comercialización de una especie que produce bellotas dulces, y, por tanto, se está promoviendo y aumentando su producción de manera notable. Parece que, si bien no es un habitual de nuestra dieta, pasará a serlo, en poco tiempo.
Adelántate a las tendencias y empieza a disfrutar de los beneficios de la bellota hoy mismo.
Hoy, hablamos sobre el Aceite de oliva. Te explicaremos cuales son los principales beneficios que aporta a tu salud, y las diferentes variedades del mismo que puedes encontrar en el mercado. ¡Empezamos!
Sabemos que un 30% de la pulpa de la aceituna es aceite. También sabemos que la forma en la que se extrae el aceite de la aceituna, marcará el resultado final del aceite.
El método más tradicional que se conoce para hacerlo es mediante presión, a través de una prensa, y, de hecho, esta es la técnica que conserva de manera más óptima todas las características del alimento, aunque está en desuso debido a su complejidad.
Otro de los métodos utilizados es a través del centrifugado, donde se separan los diferentes elementos de la misma, para después triturarla. Es la técnica más habitual, hoy en día, y gracias a la cual, se consigue un aceite de oliva de alta calidad.
También existe un último método que del que solamente se obtiene aceites de menor calidad. Es extraer nuevamente el aceite que queda en la pulpa tras haber realizado una extracción mecánica previa.
Y ahora, que ya hemos visto los diferentes tipos de extracción, pasemos a ver los diferentes tipos de aceites obtenidos y sus características:
Comenzamos con el aceite de oliva virgen y virgen extra, que se obtienen a través de la extracción mecánica y sin usar refinado.
El Aceite Virgen Extra no debe sobrepasar los 0.8º de acidez, y será considerado el aceite de máxima calidad. Concretamente, el AOVE siempre se extrae a través de prensados, pero realizados en frio y sólo se almacena el aceite obtenido de forma exclusiva de la primera prensada.
El aceite de oliva virgen es algo peor en cuanto a calidad. Su nivel de acidez suele ser de 2º.
El aceite de oliva (a secas) será una mezcla entre aceite de oliva virgen y aceite de oliva refinado. (De los tres, es el de peor calidad). El aceite de oliva refinado recibe este nombre porque se le ha aplicado un proceso de refinamiento basado en la utilización de altas temperaturas, que permite eliminar las propiedades organolépticas negativas adquiridas pero que también disminuirá obviamente su calidad.
Como puedes intuir, los beneficios proporcionados por el AOVE no son extensibles al resto de aceites, que aportan beneficios, sí, pero en menor cantidad. Es por eso que gastar dinero en comprar un buen aceite es una de las mejores inversiones que puedes hacer, porque estás invirtiendo dinero en salud.
Entre las propiedades atribuidas al aceite de oliva están:
Tiene un bajo contenido en ácidos grasos poliinsaturados. Produce menos sustancias peligrosas para la salud frente a la oxidación.
Ayuda a disminuir el riesgo cardiovascular por su contenido en ácido oleico y antioxidantes.
Previene el envejecimiento prematuro de la piel.
Se le atribuye una acción antiinflamatoria en el organismo humano, por lo tanto, ayuda a reducir el dolor articular y muscular.
Previene de forma natural el estreñimiento.
Su consumo se relaciona con un menor riesgo de padecer obesidad y diabetes tipo II.
Y ahora que ya sabes que tipos de aceites de oliva hay, y el porqué, ¿sabrías decirnos qué tipo de aceite tienes en casa normalmente?
Hoy nos centraremos en los cuchillos necesarios para cortar de forma correcta el queso. No es que exista tanta variedad como quesos se conocen en el mercado, pero es más que indispensable conocerlos para realizar el corte de forma óptima.
Por simplificar, reduciremos los quesos a dos tipos: los blandos o semi-duros, y los duros. Los cuchillos que encontraremos, por tanto, se adaptarán a estas dos clasificaciones.
Los cuchillos que usamos para el queso blando, o semi-duro, tendrán siempre el filo de la hoja liso y con perforaciones. También encontraremos los cuchillos tipo pala, que nos permiten recoger la pieza a la vez que la cortamos.
Y en el caso de los extra-blandos, usaremos la lira, un cuchillo que prescinde de la hoja de corte para usar un hilo de acero que nos ayudará con el corte de este tipo de quesos.
Los cuchillos usados para queso duro tendrán el filo dentado y sin perforación alguna.
¿Para qué sirven las perforaciones? Básicamente para no ofrecer resistencia a la hora de cortar el queso, evitando que el mismo se quede pegado en la hoja.
La forma en la que realices el corte ya depende de tu técnica, pero terminamos este post con un último truco propio de un anfitrión de lujo: Da un golpe de calor a la hoja para que quede templada, ya que de esta forma podrás realizar el corte prácticamente sin esfuerzo.
Puede que, a estas alturas, aún no tengas claro, cuánto hay de cierto en las afirmaciones que aseguran que el Jamón Ibérico es un producto saludable. Por eso hoy, te damos algunos datos para acabar con esas dudas, y que puedas disfrutar de este alimento sin sentirte culpable. ¡Empezamos!.
El Jamón Ibérico es una fuente de grasas animales. Verdad, verdadera, pero no debes preocuparte: estamos ante grasas animales buenas. Y es que, el cerdo ibérico o más bien sus grasas, tienen más del 55% de ácido oleico (monoinsaturado). ¿Qué significa esto? Que debes estar tranquilo, porque estas grasas, según se ha podido demostrar a través de diferentes estudios científicos, producen un efecto beneficioso sobre el colesterol en sangre, aumentando el beneficioso (HDL) y reduciendo el perjudicial (LDL). Estamos ante un alimento cardiosaludable, sólo superado en propiedades por nuestro aceite de oliva virgen.
Proporciona vitaminas. Si. Entre ellas: B1, B6, B12 y ácido fólico, (beneficiosas para el sistema nervioso y el buen funcionamiento del cerebro). También tiene un alto contenido en vitamina E, (el cual es un poderoso antioxidante), y, además, contiene minerales como el cobre, (esencial para los huesos y cartílagos), o calcio, hierro, zinc, magnesio, fósforo y selenio, involucrados en la lucha contra el envejecimiento.
Es un excelente sustituto de la carne roja, en cuanto a aportes proteínicos se refiere. 100 gramos de Jamón contienen 43 gr de proteínas más o menos, y aportan menos de 250 kcal.
¿Y entonces? ¿No hay nada negativo en cuanto a consumo del jamón ibérico se refiere? Si lo hay, encontramos su tendón de Aquiles, en la sal. La OMS recomienda consumir como máximo 5 gramos de sal al día para reducir el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares. Y el jamón, tiene sal, de hecho, es un elemento del cual no se puede prescindir durante su elaboración, y además actúa como potenciador de sabor. La clave, por tanto, como siempre, está en la moderación o el equilibrio.
Aun así, debes tener en cuenta, que hablamos de los mismos niveles de sal que pueden tener el queso Roquefort o las aceitunas, por ejemplo, y, aun así, seguiría siendo menos salado que el Jamón Serrano (5%), el de Bayona (5.5%) o el de Parma (5,7%).
Esperamos, como siempre, haber ayudado a resolver tus dudas. Ya sabes que, si tienes alguna consulta sobre el mundo ibérico, puedes contactarnos… Estaremos disfrutando de una buena y saludable tapa de jamón ibérico.
Seguramente, es algo que te hayas preguntado alguna vez. Y es que, si eres observador habrás apreciado que el precio del jamón ha ido subiendo progresivamente durante estos años. A nosotros, como ya sabes, nos encanta, así como también le encanta a la mayoría de los españoles, porque forma parte de nuestra gastronomía más tradicional, a la que estamos acostumbrados. Pero también ha ido ganando adeptos fuera de nuestras fronteras, y esto hace que la producción, que es limitada, tenga que adaptarse a una demanda, cada vez más elevada. A continuación, te contamos cuáles son los factores decisivos para fijar el precio del jamón ibérico.
La oferta es limitada: Empecemos por los datos. La producción de patas y paletillas de jamón ibérico se reduce a 850.000 cerdos al año, y a esto, hay que sumarle el proceso de curación de 36 meses, que no puede acortarse bajo ninguna circunstancia. Sabemos que esto es así, porque desde que entró en vigor la Ley Cañete, la normativa obliga a precintar los jamones indicando, el tiempo de curación y si son de bellota o no, con lo cual, cuando vemos dicho precinto en un jamón, sabemos que estamos hablando de un jamón de calidad con un tiempo de curación correcto y que no hay lugar a engaños.
Además, de los datos de producción y de curación, añadimos que para la crianza se limita el número de cerdos que habrá por hectárea, para garantizar el bienestar del animal. Todas estas, como podéis ver, son circunstancias que limitan la producción al por mayor del jamón ibérico.
El cambio climático: La montanera, el periodo en el cual el cerdo campa a sus anchas por la dehesa, para alimentarse de bellota, se ha visto afectado por la falta de agua que provoca que la bellota no adquiera un tamaño suficiente y se caiga antes de su fecha de maduración. Esta falta de lluvia es, además, la causante de que haya poca producción de pasto, necesario para lograr un equilibrio entre grasa y músculo en el animal.
Plagas: A las dificultades enumeradas anteriormente, sumamos otra surgidas en los últimos años conocida como plaga de la seca, a través de la cual, los árboles que forma parte de de la dehesa, las encinas y alcornoques son víctimas del Phytophtora cinnamomi, que ataca las raíces, y ahoga al árbol, dejando inútil, además, el subsuelo.
Las condiciones para la producción no son fáciles, y mientras, la demanda continúa creciendo, turistas de Francia, Inglaterra o Alemania, ya son consumidores habituales de este producto. Sin olvidarnos de China, aunque sus principales peticiones se centren en el cerdo blanco.
En definitiva, el jamón ibérico es un producto de difícil elaboración y, además, muy valorado en el mercado, de ahí, la subida en su cotización de precios.
Pero no tienes nada que temer, aunque los precios suban, nunca nos quedaremos sin nuestra amplia variedad de jamón ibérico.
Hoy, te hablamos del tocino de tu jamón ibérico. Como ya sabes, cuando empiezas a cortar una pata de jamón, es más que recomendable conservar esta parte para así, conservar la pieza durante el tiempo que la vayas a consumir. Como si de un envoltorio natural se tratase.
Pero, ¿sabías que, esa no es la única función que puedes darle al tocino? Resulta que hay una gran variedad de recetas en las que el tocino es un ingrediente fundamental. Eso sí, sólo aquel que está cerca de la parte magra. Nunca uses la parte amarillenta, porque lo único que conseguirás es dotar a tus platos de un sabor agrio. ¡Comenzamos!
Cuando hagas un Puré de patatas o de verduras, prueba a usar el tocino fundido en lugar de mantequilla. Igualmente, puedes usar ese aceite para hacer “picatostes” (pan frito), que puedes incluir en otros platos, como ensaladas o consomés.
Úsalo como sustituto de la panceta en fabadas, guisos de garbanzos o de patatas y carnes, o, por ejemplo, en un salteado de verduras. Es decir, puedes usarlo en muchos platos en lo que se incluya bacon o panceta, a modo de ingrediente alternativo.
Prueba a “pintar” con la grasa del jamón ibérico derretida, un filete de cerdo hecho a la plancha o el hojaldre de una empanada de carne, le darás un toque sublime.
Crea aceites aromatizados, que podrás usar de forma exquisita para las tostadas, para comenzar la mañana con categoría.
Para ello, solo debes fusionar el tocino de jamón ibérico (unos 500 gr más o menos), 100 gr de agua y 300 gr de aceite de oliva. Y si, además, quieres añadir más sabor, no te olvides de poner una ramita de romero o cualquier hierba aromática que te guste, dentro del bote donde lo vayas a conservar.
Para finalizar, te dejamos un ejemplo, una receta concreta en la que se muestra que el tocino es un ingrediente más.
Tocino ibérico con ajos tiernos
Ingredientes
Tocino ibérico
7 ajos tiernos
Sal
Pasos
Cortar los ajos tiernos en juliana (de forma longitudinal) y dóralos en una sartén en la que habrás derretido previamente el tocino…. Y, ¡ya está! Es fácil, simple y además, está deliciosa.
Para terminar con la presentación, si quieres, puedes añadir alguna loncha de tocino (muy fina) a modo de cobertura sobre los ajos tiernos.
¿Cuáles son las mejores marcas de anchoas del Cantábrico?
Si eres un entendido culinario, ya sabrás cuáles son las mejores marcas de anchoas del Cantábrico que puedes encontrar en el mercado. Pero si no, seguramente alguna vez te habrás preguntado cuáles son las marcas con más renombre. ¡Estás de suerte, porque hoy te diremos unas cuantas!
Y es que, el ser humano es curioso por naturaleza, bien por sea, por una cualidad innata para aumentar sus conocimientos, o simplemente, por querer estar al tanto de las últimas tendencias. Es por eso, que hemos pensado en escribir este post. Para que cuando hables de anchoas, lo hagas con propiedad. Por eso, vamos allá, a la pregunta:
¿Cuáles son las mejores anchoas del Cantábrico que puedo encontrar en el mercado?
La respuesta: Hay varias marcas, te destacamos las siguientes.
Ortiz
Cuando hablamos de Ortiz, hablamos de unas de las mayores conserveras del país. Reconocible allá por donde vaya por su lata amarilla. Sus anchoas están fileteadas a navaja y elaboradas con un proceso parecido al que se realiza cuando se hace la salazón, sin retirar la piel.
Yurrita
Yurrita es la firma de anchoas más antigua del País Vasco. Y así mismo, es una de las empresas más longevas de España dedicadas a la alimentación. Unos 150 años llevan en esto, así que saben lo que hacen.
Agromar
Agromar es una conservera asturiana que lleva luchando contra viento y marea desde 1948. Y que poco a poco, ha ido afianzando su hueco en el mercado, y apostando por la ampliación de su fábrica, con la vista puesta en un futuro repleto de productos de calidad.
Y ya ves. Estas son solo unas cuantas de las marcas más conocidas de anchoas del Cantábrico que podemos disfrutar en España. Todas hechas con la más absoluta dedicación.
¿Te animas a probarlas? Si, la respuesta es sí, estás de suerte. Podrás encontrarlas todas aquí:Comprar anchoas del cantábrico.
Rincón de la Subbética, una auténtica obra maestra
Ya lo hemos contado, en alguna que otra ocasión, y es que hablar de Rincón de la Subbética es referirnos al Mejor aceite ecológico del mundo en el año 2020.
Por eso, hoy vamos a hablarte de forma más detallada acerca de este aceite de oliva Virgen Extra, reconocido a nivel mundial.
Rincón de la Subbética es un aceite de oliva ecológico, elaborado a partir de la variedad Hojiblanca. Cuenta con denominación de origen Priego de Córdoba, y es, hasta la fecha, el aceite de olivamás premiado de la historia de España, también en la categoría ecológica.
Y esto es, sencillamente, porque los jurados de los diferentes concursos no han podido encontrar ni un solo tipo de defecto ni en su sabor ni en su olor.
Esta obra maestra se obtiene los primeros días de la cosecha. Sus aromas nos llevan hasta el corazón de la sierra cordobesa, con olores a tomillo, hierbabuena, y almendra verde. Y su sabor, haciendo honor a la variedad de su oliva, nos dejará un regusto picante.
Hablamos de un aceite de oliva virgen extra que maridará fenomenalmente con cualquier variedad de platos, incluso aquellos que son crudos.
Oro del desierto, un aceite de oliva ecológico (de película)
Hoy te hablaremos de Oro del desierto, un aceite de oliva de película. Sí, sí, de película. Porque si te gusta el Spaghetti Western, sabrás al instante de dónde procede este aceite de oliva Virgen Extra ecológico.
Su historia
Detrás de la producción de este aceite de oliva hay de nuevo una familia. Esta vez ubicada en el Desierto de Tabernas, que sonará a todos los cinéfilos por ser el lugar donde se rodaron buena parte de las películas del Oeste que conocemos.
Es en Almería, donde florecen sus cultivos de olivos ecológicos. En unas tierras en las que apenas hay cambios térmicos y que presumen de disfrutar de más de 3000 horas de sol al año.
Esta peculiaridad con respecto al clima, y una ciudada técnica de elaboración, da lugar a un aceite de oliva Virgen Extra Ecológico cuya calidad es reconocida a nivel mundial.
Compromiso con la sostenibilidad
Con un firme compromiso con las premisas de la agricultura ecológica, respetan y cuidan al máximo el entorno, optimizando los recursos y evitando el uso de químicos en la prevención de plagas.
Los residuos generados durante la elaboración de su aceite de oliva Virgen Extra se vuelven a reutilizar, tanto para combustión de la propia almazara, como para alimento del ganado de la zona. Además, toda la energía de la propia almazara es 100% fotovoltaica, y por tanto renovable.
Es gracias a esta implicación y promoción de la sostenibilidad que Oro del Desierto es el mejor aceite de oliva Virgen Extra Ecológico desde 1999.
Un aceite extraordinario que deberías probar cuanto antes, tanto en su variedad Picual, como Coupage.
Venta del Barón, el mejor aceite de oliva del mundo
Hoy, vamos a hablar de un aceite de oliva Virgen Extra de calidad suprema y con una gran historia: Venta del Barón. Un aceite de oliva Virgen Extra considerado como el Mejor aceite de oliva Virgen Extra de España y del Mundo.
La historia de Venta del Barón
Muchas historias tienen sus comienzos en leyendas. Rumores populares que pasan de generación en generación, hasta llegar a nuestros días. Y este es el caso de este aceite de oliva Virgen Extra Cuenta la historia, que recibe su nombre del Barón de Santaella. Noble al que el Rey Carlos III, desposeyó de su título nobiliario, tras arrebatar la vida a su mujer en un ataque de celos.
No solo él, sino toda su familia al completo fue castigada. Tuvieron que comenzar una nueva vida y optaron por trasladarse a la Sierra de Priego, donde se dedicarían al cultivo de las aceitunas para sobrevivir.
Sería años más tarde, cuando el mismo Rey Carlos III, probaría este oro líquido extraído de estas aceitunas de la sierra, con un sabor dulce y afrutado. Y abrumado por la excelente calidad, recompensaría al Barón, devolviéndole su título.
Venta del Barón, un negocio familiar
Y eso es hoy, Venta del Barón. El resultado de una familia dedicada en cuerpo y alma a la producción de forma artesanal del mejor aceite de oliva Virgen Extra de España y del Mundo.
A partir de las variedades Hojiblanca y Picuda, y contando con la Denominación de Origen de Priego de Córdoba, este aceite de oliva con notas herbáceas, de hierbabuena y de cáscara de almendra, ha recibido más de un centenar de premios en 14 países distintos.
Por supuesto, nuestra más sincera recomendación es que no deberías dejar pasar la oportunidad de probar este aceite de oliva Virgen Extra, tal y como ya hacenMartin BerasateguioAlain Ducasse. Por eso, te lo ponemos fácil y podrás encontrarlo aquí: Comprar aceite de oliva Virgen Extra Venta del Barón
Hoy te contamos sin secretos, el origen y la receta de una de las joyas de la gastronomía española.
Empecemos por la historia:
Nos remontamos a la época de la conquista de Perú, cuando los españoles, después de observar a los indígenas consumir este fruto (llamado en lengua quechua, papa), decidieron traerlo a España. Estaríamos faltando a la verdad, si contásemos que causó furor y tuvo gran popularidad, más bien, en sus comienzos, fue, al contrario, y no tuvo ninguna aceptación.
Donde sí tendría gran popularidad sería en Inglaterra, Irlanda, Italia y los Países Bajos, ya que crecía en tierras frías y era capaz de dar grandes cosechas en poco tiempo, con lo cual era un sustituto perfecto de los cereales. Sobre todo, en época de hambrunas y guerras, ya que, al estar oculta bajo tierra, los enemigos no la arrasaban.
Fue ya en 1720, cuando un irlandés que residía en Madrid, Enrique Doyle, convenció a Carlos III de los beneficios que aportaba su producción, tanto a nivel alimentario, como por el bajo coste que requería.
5 años después, la papa o patata, estaría presente en las tierras de todo el reino. Pero, ¿cómo se llegó a la receta de la tan conocida tortilla de patatas?
Bien, no fue de golpe y porrazo, de hecho, como hemos comentado, el primer uso de las patatas, fue como sustituto de los cereales, con lo cual, gozaba de importancia en la industria panadera, y poco más. Pero sería gracias a la imaginación de las campesinas de Navarra, que se llevaría a cabo la idea de freír en lugar de hornear una mezcla de patata cocida, agua, sal, levadura y harina de trigo. La idea gustó y se iría perfeccionando hasta llegar a lo que hoy conocemos como tortilla de patatas. Y si bien en sus comienzos, fue un plato que era digno solo de las mesas mas humildes, a mediados del siglo XIX ya estaría presente en los almuerzos de todas las clases.
En 1867, nuestro Rey de aquel entonces, Alfonso XIII se la ofrecería al Príncipe de Gales, durante una vista de éste en nuestro país. E incluso, llegó a formar parte del menú del restaurante español en la Exposición universal de París.
Dicho esto, ¡vayamos al grano! ¿Cómo se hace una buena tortilla de patatas?
Tendrás que pelar las patatas, lavarlas y secarlas.
Cortamos las patatas en láminas circulares, no muy gruesas. Y las pochamos. Una vez listas, las colocamos en un bol grande, y las mezclamos con los huevos. Dejamos reposar.
A continuación, echaremos esa mezcla, en nuestra sarten mas antiadherente, e iremos dorando, a fuego lento, durante 15 o 20 minutos. Cuando observemos que la mezcla tiene una textura consistente y un color dorado, voltearemos para proceder a dorar la otra cara de la tortilla. Una vez cuajada, por ese lado también, es el momento de retirarla y emplatarla.