¿Seguro que alguna vez has querido impresionar a tus invitados o familiares con un buen plato de jamón ibérico, pero no sabes cómo cocinarlo o cómo presentar con otros productos? No te preocupes, en este artículo te daremos los mejores consejos para sacarle el máximo provecho para preparar y sorprender! También explicaremos cuáles son los diferentes tipos de jamón ibérico disponibles en el mercado y cómo puedes comprar el mejor jamón ibérico en nuestra tienda online.
¿Cómo cocinar el jamón ibérico?
Primero, es importante saber que el jamón ibérico puede utilizarse en una amplia variedad de platos. El clásico y el que hacemos normalmente es cortado en finas lonchas con pan y tomate, puedes añadir queso manchego y aceite de oliva virgen extra.
Otra opción es añadirlo a ensaladas, tortillas, pasta e incluso como guarnición en platos principales.
Considera cocinar un risotto de jamón ibérico, una tortilla española con jamón o incluso unos canapés con jamón y huevo.
En cuanto a los diferentes tipos de jamón ibérico como el serrano, duroc, cebo y bellota todo depende según la alimentación de los cerdos. El jamón ibérico de bellota es el más apreciado, ya que los cerdos se alimentan principalmente de bellotas, lo que le da un sabor y textura incomparables.
¿Dónde comprar jamón ibérico?
Para comprar jamón ibérico de calidad, te recomendamos visitar nuestra tienda online. ¡Tenemos una buena selección de los mejores productos, directamente de los productores! Disfruta de la comodidad de comprar jamón ibérico en nuestra tienda online y verás como es de la máxima calidad.
¿Cómo comprar jamón ibérico en nuestra tienda online?
Para comprar jamón ibérico en nuestra tienda online, simplemente debes seguir unos sencillos pasos.
Primero, asegúrate de visitar nuestra página web y explorar nuestra selección cuidadosamente elegida de los mejores productos directamente de los productores. Navega por las diferentes opciones y elige el jamón ibérico que más te guste.
Una vez que hayas seleccionado tu jamón ibérico, agrega el producto a tu carrito de compras. Luego, sigue las instrucciones para completar tu compra, proporcionando la información de envío y pago necesaria (recuerda que ofrecemos métodos de pago seguros y confiables). Cuando hayas realizado el pedido, nuestro equipo de logística prepara el paquete y lo enviaremos directamente a tu puerta, estés donde estés.
Podrás disfrutar de un auténtico jamón ibérico en tu hogar, sin tener que preocuparte por nada más.
Así que no esperes más y visita nuestra tienda online para comprar jamón ibérico de máxima calidad. Estamos seguros de que te encantará la experiencia de comprar jamón ibérico en nuestra tienda en línea.
En resumen…Ya que hemos aprendido sobre cómo cocinar el jamón ibérico y los diferentes tipos de platos que se pueden preparar con el jamón de bellota, ahora es momento de comprarlo. Cualquier otra consulta en este formulario. ¡Te garantizamos que no te arrepentirás!
¿A quién no le gusta un buen jamón? Pero, ¿sabes cuál es la diferencia entre el jamón Duroc y el jamón Serrano? Aunque ambos son deliciosos, tienen algunas características distintivas que los hacen únicos ¿Cuál es el mejor? ¡Sigue leyendo y descúbrelo!
Primero, hablemos del jamón Duroc. Este tipo de jamón se elabora con cerdos de la raza Duroc, una especie originaria de Estados Unidos pero actualmente están distribuidos por todo el territorio nacional, destacando su presencia en Extremadura, Aragón y Cataluña. El jamon Duroc es conocido por su deliciosa carne marmoleada y su alto contenido en grasa infiltrada. Se caracteriza por ser tierno, jugoso y tener un sabor intenso y ligeramente dulce. Perfecto para aquellos que buscan un jamón con un sabor diferente y una textura suave.
Por otro lado, el jamón Serrano se elabora en España con cerdos de raza blanca, por lo que su carne es más magra. Con su sabor ahumado y salado, es perfecto para aquellos que prefieren un sabor más tradicional y seco.
En conclusión, tanto el jamón Duroc como el jamón Serrano tienen sus propias características únicas. Si eres un amante del jamón, es importante que conozcas las diferencias para que puedas elegir el que mejor se adapte a tus gustos y preferencias. Ambos tipos de jamón tienen su lugar en la mesa ibérica y son un verdadero tesoro gastronómico español. Ya sea que prefieras el sabor delicado del jamón Duroc o la autenticidad del jamón Serrano, ¡asegúrate de disfrutarlo deliciosamente!
Pero ¿qué hace que el jamón sea tan especial en Navidad? ¿Por qué lo asociamos tanto con esta época del año? En este artículo, explicamos la similitud entre Navidad y Jamon!
La Navidad es una época especial en España, llena de tradiciones gastronómicas que se remontan a siglos de antigüedad. El jamón es uno de los productos más emblemáticos de la gastronomía española, y es consumido en cantidades abundantes durante las fiestas de Navidad. Ya sea un delicioso jamón ibérico de bellota o un jamón serrano o de cebo, el jamón es un elemento imprescindible como regalo en casa para las navidades.
En mi familia, la Navidad es una gran ocasión para disfrutar de un buen jamón ibérico de bellota. Es una tradición que siempre ha estado presente en nuestra mesa navideña.
Aquí dos consejos muy importantes antes de regalar por Navidad un Jamón:
Asegúrate de comprobarlaetiqueta antes de comprar el Jamón por Navidad. La normativa española establece a todos los ibéricos a llevar uno de los 4 precintos identificativos. Estos precintos indican la calidad y el porcentaje de raza ibérica del Jamón. El color de las etiquetas son las siguientes:
NEGRO, Jamón de Bellota 100% Ibérico.
ROJO, Jamón de Bellota Ibérico.
VERDE, Jamón de Cebo de Campo Ibérico.
BLANCO, Jamón de Cebo Ibérico.
Si tienes dudas sobre de qué Jamon elegir no dudes en pedir ayuda a nuestros expertos. Nuestra tienda de Barcelona es un punto de referencia en la venta de jamón ibérico. Tenemos clientes Nacionales y de toda Europa que vienen a nuestra tienda de Barcelona a comprar un jamón o paleta. Tenemos más de 40 años de experiencia y nuestro equipo está formado por los mejores expertos del jamón.
En resumen, ambas celebraciones son una oportunidad para reunir a la familia y amigos cerca de una deliciosa comida como el jamón, y crear recuerdos para toda la vida. Existe una fuerte conexión entre el jamón y la Navidad. El aroma intenso de un jamón bellota o cebo rellena nuestras casas de un ambiente navideño y nos transporta a la época más mágica y especial del año. No hay nada como la felicidad que se siente al reunirse alrededor de un buen jamón serrano y compartir risas , alegría con amigos y familiares durante las festividades navideñas.
Así que, la próxima vez que disfrutes de un buen plato de jamón en Navidad, recuerda que no solo estás saboreando un manjar exquisito, sino que también estás compartiendo una tradición que ha unido a las personas durante siglos. ¡Feliz Navidad y jamón delicioso para todos!
Si hay algo que es sinónimo de la cultura española, ese es el cocido madrileño. Este plato típico de la capital española cuenta con una receta que lleva siglos transmitiéndose de generación en generación. Y si buscamos darle un toque gourmet a este plato, ¿qué mejor forma de hacerlo que añadiéndole huesos de jamón ibérico?
En Jamonarium, la tienda especializada en productos gourmet y de alta calidad, nos ofrecen un ingrediente que no podemos dejar pasar al hacer nuestro cocido madrileño:hueso de jamón ibérico. Este hueso, además de ser una delicia para los amantes del jamón, aporta un sabor espectacular al cocido, elevando su categoría a plato gourmet.
El secreto de este cocido está en el hueso de jamón ibérico, que le da un sabor y una textura únicos. Además, la variedad de verduras y legumbres que se utilizan hacen que el plato sea saludable y completo.
Para hacer el cocido, los pasos a seguir:
Primero cocer el hueso de jamón ibérico en agua durante unas horas. Mientras tanto, se preparan las verduras y se corta la carne en trozos.
Después de un tiempo, se añaden las verduras y las legumbres al caldo y se deja cocer todo junto durante un par de horas más.
El resultado es un plato caliente y reconfortante, perfecto para un día frío de invierno. Y con los productos de alta calidad que puedes encontrar en Jamonarium, puedes estar seguro de que tu cocido será todo un éxito entre tus amigos y familiares.
En conclusión, la receta del cocido madrileño con hueso de jamón ibérico, es una delicia que no puedes perderte. Y qué mejor lugar para encontrar el hueso de jamón ibérico que en Jamoarium, la tienda donde encontrarás los mejores productos gourmet y delicatessen. Si necesitas más ayuda para comprar un hueso de Jamon iberico o tienes alguna otra consulta, no dudes en contactar con nosotros Anímate a probar esta receta y conviértete en un verdadero experto en la cocina madrileña. ¡Buen provecho!
Hoy, nos toca hablar nuevamente sobre cuándo debes realizar un consumo preferente de tu jamón ibérico para no perder un ápice de su calidad.
Y es que como ya sabrás, la duración aproximada de una pieza entera es más o menos, un año, pero una manera de prolongar esa fecha de consumo es, como no, envasarlo al vacío. Así lograrás conservarlo en buen estado durante unos 6 meses más, dependiendo, eso sí, de la presión con la que se haya succionado el aire durante el envasado. Es decir, si cuando compras tus sobres de jamón compruebas que no hay ni rastro de aire, durará más tiempo, que si percibes cierta holgura.
Debes saber que, aunque algunos establecimientos ofrecen sobres ya envasados al vacío con opciones predefinidas de sellado, hay otras jamonerías en las que el consumidor tiene la última palabra para decidir cómo quiere que se realice ese envasado.
¡Y es que envasar al vacío tu jamón solo tiene ventajas! Al no haber contacto directo con el oxígeno, conservas el sabor de forma íntegra, lo puedes almacenar de forma cómoda, en tu despensa o en el frigorífico, y, además, trasladarlo sin ningún tipo de engorro.
Con esto, no queremos desmerecer a los románticos que prefieren la pata de jamón entera, ¡claro que no! Lo dejamos a tu elección, porque cuando hablamos de jamón ibérico, se elija lo que se elija, uno sale siempre ganando.
La dehesa es un bosque formado por encinas, robles, alcornoques, y quejigos. Podemos encontrar este hábitat en el suroeste de la península ibérica. En España, casi la mitad de hectáreas de dehesa se encuentran ubicadas en Extremadura. Y hoy, hablamos de ella porque es el lugar ideal para la cría del cerdo ibérico.
Es el lugar donde los ejemplares de este animal pastarán en libertad durante la época de engorde (montanera) que coincide con la época en la que los arboles dan su preciado fruto: la bellota, que da ese sabor tan característico a nuestros jamones ibéricos.
Una encina es capaz de producir unos 20 o 25 kilos de bellotas, y haciendo un cálculo general, podemos estimar que encontramos unas 50 encinas por hectárea. Con estos datos, es fácil imaginar porque el cerdo ibérico esta tan contento en este lugar, y por qué es vital mantener este entorno protegido de explotaciones agrícolas, y así, asegurar la continuidad de este ecosistema.
Si puedes, no dejes pasar la oportunidad de pasear por este paraje natural. Podrás disfrutar de la tranquilidad y el sosiego que desprende éste trocito de naturaleza.
Hoy, te hablamos de una afección bastante común en los jamones, aunque ciertamente desagradable. Son los famosos piojillos del jamón o ácaros. (Si, esos mismos que podemos encontrar en nuestro hogar, causantes de alergias varias, pero en este caso, pueden ser además los posibles culpables de que nuestro jamón se haya echado a perder).
Normalmente, estos piojillos vienen de fábrica y es que, suelen atacar a nuestra pata de jamón en la etapa de maduración, cuando todavía está en secaderos y bodegas, pudiendo estar relacionada su aparición con cambios en la humedad y la temperatura. Aunque también, pueden afectar a tu pieza de jamón ibérico estando ya en casa, y habiéndolo incluso empezado.
¿Cómo saber si tu jamón tiene ácaros?
Primer síntoma (y quizás el más evidente), los podrás ver. Normalmente, tienen un color blanquecino que puede variar hasta el marrón, y cubrirán de forma total o parcial tu jamón.
Si esto te pasa nada más empezar tu jamón, devuélvelo. Seguramente, la empresa no sea consciente de que sus jamones tienen esta afección y al informarles, podrán comprobar que las condiciones de sus bodegas son las adecuadas.
Si, por el contrario, percibes la presencia de estos piojillos al tiempo de haber empezado tu pata de jamón, puedes proceder a limpiar la parte afectada, (cortando el trozo con la afectado), para posteriormente fundir tocino o manteca y recubrir toda la pieza. Con esto, conseguirás evitar la proliferación de dichos ácaros en otras zonas.
Lo que nunca debes hacer, por mucho que te lo aconsejen, es lavar el jamón con agua, o congelarlo, o usar algún tipo de producto químico. En primer lugar, porque no evitarás la proliferación de los ácaros, es más, el agua incrementaría el nivel de humedad. Y, en segundo lugar, porque recuerda que tu jamón ibérico es un alimento, y por eso deberías evitar añadir ningún elemento químico que pudiera resultar nocivo para tu salud.
Terminamos recordándote que para mantener en buenas condiciones y durante el máximo tiempo posible tu jamón ibérico, deberás ubicarlo en un sitio con unas condiciones higiénicas óptimas, y, además, te recomendamos que te deshagas de la funda y la cuerda que trae para colgarlo.
Si, si, como lees. Si tenías por costumbre quitar el tocino de tus lonchas de jamón, bien porque pensabas que no era muy saludable o bien porque siempre has pensado que el tocino altera el sabor del jamón, te has estado equivocando todo este tiempo y hoy te damos la razón.
Ante todo, debes saber que al deshacerte de esta grasa estás alterando el sabor y la textura de la loncha. Ya que, precisamente un buen tocino es garantía fiable de que el cerdo del cual proviene tu jamón ha sido alimentado correctamente.
Además, ¡estas echando a perder un gran aporte nutricional para tu salud! El tocino es una fuente ácidos grasos monoinsaturados, como, por ejemplo, el ácido oleico que ayuda a mantener tu corazón en plena forma, colaborando en el aumento de los niveles de colesterol bueno y disminuyendo el malo.
Por lo tanto, si ya degustabas las lonchas de jamón ibérico con su tocino, ¡bien por ti!, y si no, nunca es tarde para empezar a hacer las cosas bien. Descubrirás todo un universo de sabores.
¡Anímate a probarlo la próxima vez que disfrutes de un buen jamón ibérico!
Como ya sabrás, hace años se cambió la normativa que regulaba el etiquetado del jamón ibérico, y de sus diferentes tipos, con la finalidad de crear un sistema de identificación que certifique el sistema de elaboración del productor y garantice al consumidor, una total honestidad en el producto que compra.
Todos los jamones y paletas contienen dicha información en el precinto, una brida de plástica distintiva que veras en todos los jamones regulados y, además, corroboran esta información en la etiqueta o vitola.
Toda etiqueta debe contener:
El tipo de producto: Jamón o Paletilla.
El tipo de alimentación: Bellota, Cebo de campo o Cebo.
El grado de pureza: 100% ibérico (animales puros) o ibérico (que engloba a todos los animales con un 50% o un 75% de raza ibérica)
El nombre de la empresa que ha elaborado la certificación.
Esta información la tenemos que contrastar con la que consta en el precinto, que, además, se diferenciará por colores, a saber:
Precinto Rojo: Bellota ibérico. (Especificando si es: 75% Raza ibérica o 50% Raza ibérica).
Precinto Verde: Cebo de Campo 100% ibérico o Cebo de Campo ibérico. (Especificando si es 75% Raza ibérica o 50% Raza ibérica).
Precinto Blanco: Cebo 100% ibérico o Cebo ibérico. (Especificando si es 75% Raza ibérica o 50% Raza ibérica).
Como hemos comentado, estas medidas de control se tomaron para impulsar la raza ibérica y la calidad de sus productos, así como también para garantizar al consumidor que el producto que va a comprar se corresponde con la calidad adecuada a su rango.
Así que ya lo sabes, un jamón sin etiquetas es un jamón sospechoso.
¿Estás un poco indeciso? ¿No sabes que opción será la más apropiada para ti? Hoy te ayudamos a elegir la opción que más te conviene.
Para empezar, debes saber, que, en ambos casos, no hay fecha de caducidad, si en cambio, de consumo preferente. ¿Cuál es la diferencia?
Pues la fecha de caducidad hace referencia a aquellos productos perecederos que son susceptibles de riesgo microbiológico pasados unos días, en cambio, cuando hablamos de fecha de consumo preferente, hablamos de productos mucho más duraderos que al tiempo, habrán perdido parte de sus propiedades, pero su consumo no entrañará riesgo para nuestra salud.
Sabiendo esto, te diremos que la fecha preferente de consumo de una pieza entera (pata de jamón) es de más o menos un año, dependiendo de su estado de curación, mientras que si lo loncheamos, y envasamos al vacío, estaremos hablando de unos 6 meses aproximadamente. Esta duración puede variar dependiendo del sellado de las bolsas de vacío. A menos aire en la bolsa, más duración.
También deberás tener en cuenta que, si no vas a realizar un consumo inmediato de tus sobres de jamón, lo recomendable es conservarlos en el frigorífico, eso sí, antes de consumirlo recuerda ponerlo a temperatura ambiente durante unos 10/15 minutos para que recupere su temperatura natural y “sude”.
Ya sabes nuestras recomendaciones, ¡ahora solo te queda elegir como quieres tu jamón y disfrutarlo!
Es un hecho, los datos de exportación de Jamones y Paletillas Curadas no pueden ser mejores, alcanzando más del 130%, en comparación con las cifras de los últimos 10 años. Y es que, además de haber aumentado su consumo dentro del mercado europeo, se ha notado un incremento en EEUU, México, China y Japón.
Aquí en España, el consumo de más de la mitad de las patas de Jamones Ibéricos se realiza en entorno doméstico, pero los productores y los comercializadores insisten en la versatilidad del producto, que con las nuevas presentaciones, loncheados al vacío, taquitos, o deshuesados, se ajustan a todos los tipos de consumidores.
Ésta es precisamente la idea que se ha intentado transmitir en Europa, a través de la campaña “Ham Pasion Tour” llevada a cabo por la Unión Europea y la Asociación Interprofesional del Cerdo Ibérico, donde se promueven con entusiasmo todos los productos ibéricos. Y ha funcionado: dos de cada tres asistentes afirman reconocer los Jamones Ibéricos de España, y todos ellos coinciden en que es un producto con una muy larga vida por delante.
La trazabilidad de los productos, la transparencia y sobre todo la calidad de los productos ibéricos, hacen que el sector ibérico atraviese su mejor momento. Todo un reconocimiento a las cosas bien hechas. ¡Bravo por el Jamón ibérico!
El sabor y la tradición de los productos ibéricos de Jabugo
Hoy hablamos de una marca emblemática dentro del mundo del jamón, sobradamente conocida por su calidad.
La clave de su éxito y del mejor jabugo: la raza pura ibérica.
Sus cerdos son criados en libertad en las dehesas de la península ibérica, con un proceso riguroso y cuidado al detalle, de principio a fin. Es por eso que no deberías dejar pasar más tiempo para descubrir el sabor y la excelencia de los jamones de bellota 100% ibérico, así como, sus paletillas y sus cañas de lomo.
Y es que, Sánchez Romero Carvajal es una marca de referencia en cuanto a productos ibéricos se refiere, gracias a su calidad artesanal, un proceso de elaboración cuidado y unos productos de categoría excelentes.
La dedicación desde 1879, la pureza de la raza ibérica empleada, y el curado artesanal de la mano de un maestro jamonero experto, han hecho que la marca Sánchez Romero Carvajal se haya convertido en sinónimo de calidad para los productos ibéricos.
La bellota es un fruto que proviene de los árboles del género Quercus, que podemos encontrar habitualmente en las dehesas extremeñas. Es conocido fundamentalmente por ser uno de los principales sustentos de los cerdos ibéricos durante el periodo de la Montanera, y una de las causas por la cual, el jamón ibérico tiene ese sabor tan característico.
Como es previsible, tiene también múltiples beneficios para el ser humano:
Tiene una alta capacidad antioxidante.
No contiene gluten.
Y nos proporciona grasas insaturadas.
De hecho, si nos remitimos a la historia, hay muchas evidencias arqueológicas del consumo de bellota en todo el hemisferio norte, y es considerado un factor clave en la longevidad de los indios americanos. Son tantos sus beneficios, que se ha llegado a proponer a la FAO como primer alimento en caso de crisis alimentarias, por el valor nutricional y calórico que aporta. Tal es el creciente éxito, que hoy en día, hay un resurgir para incentivar su consumo e incluirlo en la dieta humana, en países como Estados Unidos, Grecia y Portugal.
Entonces, ¿por qué no tiene la popularidad que tienen otros frutos secos? Encontramos la razón en su sabor profundamente amargo. Aunque eso no quiere decir que no se use técnicas para neutralizarlo, como pueden ser, fermentar el fruto con sal y agua durante unos meses, o procesarlo bajo diferentes formas, en harinas o aceites.
Y, además, se ha creado un proyecto europeo, que incentiva la comercialización de una especie que produce bellotas dulces, y, por tanto, se está promoviendo y aumentando su producción de manera notable. Parece que, si bien no es un habitual de nuestra dieta, pasará a serlo, en poco tiempo.
Adelántate a las tendencias y empieza a disfrutar de los beneficios de la bellota hoy mismo.
Puede que, a estas alturas, aún no tengas claro, cuánto hay de cierto en las afirmaciones que aseguran que el Jamón Ibérico es un producto saludable. Por eso hoy, te damos algunos datos para acabar con esas dudas, y que puedas disfrutar de este alimento sin sentirte culpable. ¡Empezamos!.
El Jamón Ibérico es una fuente de grasas animales. Verdad, verdadera, pero no debes preocuparte: estamos ante grasas animales buenas. Y es que, el cerdo ibérico o más bien sus grasas, tienen más del 55% de ácido oleico (monoinsaturado). ¿Qué significa esto? Que debes estar tranquilo, porque estas grasas, según se ha podido demostrar a través de diferentes estudios científicos, producen un efecto beneficioso sobre el colesterol en sangre, aumentando el beneficioso (HDL) y reduciendo el perjudicial (LDL). Estamos ante un alimento cardiosaludable, sólo superado en propiedades por nuestro aceite de oliva virgen.
Proporciona vitaminas. Si. Entre ellas: B1, B6, B12 y ácido fólico, (beneficiosas para el sistema nervioso y el buen funcionamiento del cerebro). También tiene un alto contenido en vitamina E, (el cual es un poderoso antioxidante), y, además, contiene minerales como el cobre, (esencial para los huesos y cartílagos), o calcio, hierro, zinc, magnesio, fósforo y selenio, involucrados en la lucha contra el envejecimiento.
Es un excelente sustituto de la carne roja, en cuanto a aportes proteínicos se refiere. 100 gramos de Jamón contienen 43 gr de proteínas más o menos, y aportan menos de 250 kcal.
¿Y entonces? ¿No hay nada negativo en cuanto a consumo del jamón ibérico se refiere? Si lo hay, encontramos su tendón de Aquiles, en la sal. La OMS recomienda consumir como máximo 5 gramos de sal al día para reducir el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares. Y el jamón, tiene sal, de hecho, es un elemento del cual no se puede prescindir durante su elaboración, y además actúa como potenciador de sabor. La clave, por tanto, como siempre, está en la moderación o el equilibrio.
Aun así, debes tener en cuenta, que hablamos de los mismos niveles de sal que pueden tener el queso Roquefort o las aceitunas, por ejemplo, y, aun así, seguiría siendo menos salado que el Jamón Serrano (5%), el de Bayona (5.5%) o el de Parma (5,7%).
Esperamos, como siempre, haber ayudado a resolver tus dudas. Ya sabes que, si tienes alguna consulta sobre el mundo ibérico, puedes contactarnos… Estaremos disfrutando de una buena y saludable tapa de jamón ibérico.
Seguramente, es algo que te hayas preguntado alguna vez. Y es que, si eres observador habrás apreciado que el precio del jamón ha ido subiendo progresivamente durante estos años. A nosotros, como ya sabes, nos encanta, así como también le encanta a la mayoría de los españoles, porque forma parte de nuestra gastronomía más tradicional, a la que estamos acostumbrados. Pero también ha ido ganando adeptos fuera de nuestras fronteras, y esto hace que la producción, que es limitada, tenga que adaptarse a una demanda, cada vez más elevada. A continuación, te contamos cuáles son los factores decisivos para fijar el precio del jamón ibérico.
La oferta es limitada: Empecemos por los datos. La producción de patas y paletillas de jamón ibérico se reduce a 850.000 cerdos al año, y a esto, hay que sumarle el proceso de curación de 36 meses, que no puede acortarse bajo ninguna circunstancia. Sabemos que esto es así, porque desde que entró en vigor la Ley Cañete, la normativa obliga a precintar los jamones indicando, el tiempo de curación y si son de bellota o no, con lo cual, cuando vemos dicho precinto en un jamón, sabemos que estamos hablando de un jamón de calidad con un tiempo de curación correcto y que no hay lugar a engaños.
Además, de los datos de producción y de curación, añadimos que para la crianza se limita el número de cerdos que habrá por hectárea, para garantizar el bienestar del animal. Todas estas, como podéis ver, son circunstancias que limitan la producción al por mayor del jamón ibérico.
El cambio climático: La montanera, el periodo en el cual el cerdo campa a sus anchas por la dehesa, para alimentarse de bellota, se ha visto afectado por la falta de agua que provoca que la bellota no adquiera un tamaño suficiente y se caiga antes de su fecha de maduración. Esta falta de lluvia es, además, la causante de que haya poca producción de pasto, necesario para lograr un equilibrio entre grasa y músculo en el animal.
Plagas: A las dificultades enumeradas anteriormente, sumamos otra surgidas en los últimos años conocida como plaga de la seca, a través de la cual, los árboles que forma parte de de la dehesa, las encinas y alcornoques son víctimas del Phytophtora cinnamomi, que ataca las raíces, y ahoga al árbol, dejando inútil, además, el subsuelo.
Las condiciones para la producción no son fáciles, y mientras, la demanda continúa creciendo, turistas de Francia, Inglaterra o Alemania, ya son consumidores habituales de este producto. Sin olvidarnos de China, aunque sus principales peticiones se centren en el cerdo blanco.
En definitiva, el jamón ibérico es un producto de difícil elaboración y, además, muy valorado en el mercado, de ahí, la subida en su cotización de precios.
Pero no tienes nada que temer, aunque los precios suban, nunca nos quedaremos sin nuestra amplia variedad de jamón ibérico.
La verdad es, que a nosotros lo que nos gusta es hablar de las maravillas del jamón, pero consideramos justo, y necesario, entrar a comentar las diferentes afecciones que pueden alterar la calidad de este manjar. Porque nadie es perfecto, ¿no? Pues los jamones ibéricos tampoco…
Sabor extraño: Esto dependerá básicamente de la alimentación del animal. Cuando se trata de pasto, no hay problema, pero si hablamos de piensos, es muy importante que los ganaderos presten atención a aquellos que provienen de harinas de pescado. El sabor del jamón también podrá verse alterado por defectos en la oxidación.
Jamones Acortezados: Aquí hablamos de jamones que parecen que están en su punto óptimo de curación hasta que se empiezan y nos dan la sorpresa, presentando, de hecho, zonas frescas. ¿Por qué pasa esto? Porque en las primeras fases, el secado no se ha realizado correctamente.
Defecto en la oxidación de las grasas del jamón: En este caso, nos referimos a un proceso de sobre-oxidación, que dará a nuestro jamón un color anaranjado y un sabor rancio. Esto puede deberse a:
Lipolisis, por una congelación previa de la pieza.
Nuestro jamón no proceda de una materia prima con buena calidad, y eso da lugar a una alta concentración de grasas insaturadas, que facilitarán la sobre-oxidación.
Durante el proceso de elaboración, se ha sometido a la pieza a altas temperaturas.
Pintitas blancas o Tirosina: Esto no es una enfermedad, aunque como puede parecerlo, te hablamos de ello aquí. No son otra cosa que depósitos de cristales que contienen el aminoácido tirosina y vienen dados por el avance del proceso de curación.
Estas son las principales dolencias que pueden afectar a tu jamón de forma interna, pero también puede verse afectado por agentes externos como:
Ácaros o piojillos: Si, los ácaros afectan también a los jamones, y aunque no les causen alergias, si aparecen durante la maduración de la pieza, alteran su olor y sabor, hasta el punto de reducir su calidad e impedir la comercialización.
Coqueras: Son perforaciones que aparecen en la parte del hueso de la pata de jamón. Se suelen convertir en hogar de numerosos ácaros y algunos tipos de hongos que darán lugar a un proceso de putrefacción.
Bicheras: Causadas por los dípteros como la Phiophila Casei, también llamada “saltón” o la Calliphora Entrocephala o mosca azul. Éstas, en forma de larva irán comiéndose poco a poco la pieza, dejando como rastro numerosos orificios.
Coleópteros: Las larvas que más temen en los secaderos y bodegas por su gran voracidad.
Hasta aquí con las enfermedades del jamón. Esperamos que, a pesar de conocer un poco más sobre ellas a través de esta publicación, nunca afecte a ninguno de tus jamones.
¿Qué hay de verdad en esta afirmación? ¿Es realmente un mito o una realidad? Hoy, te lo contamos.
El origen de esta creencia está en que, antiguamente, a los cerdos machos no se les castraba hasta que acababan el año de edad. Esto daba lugar a que el sabor de su carne adquiriese un sabor mucho más fuerte debido a las hormonas sexuales que segregaba el animal al estar cerca de las hembras en celo, y, por tanto, se podía diferenciar claramente el jamón ibérico procedente del macho y el de la hembra. Pero, estamos hablando, de una manera de proceder del pasado.
Hoy en día, esa diferencia ya no existe, básicamente porque la mayoría de los animales, independientemente de su sexo, se castran a los dos meses de edad. Eso sí, si somos observadores, podremos seguir diferenciando la procedencia de la pieza por la fisionomía propia del sexo, pero ya no por el sabor. (las hembras tendrán siempre una forma más redondeada).
Hemos hecho hincapié en la mayoría de los animales, porque obviamente, a algunos cerdos se les conservará sus funciones reproductoras, para perpetuar la especie. Pero su función, será únicamente esa, la reproductora.
Dicho esto, ya lo sabes, cuando te ofertan un Jamón ibérico de calidad suprema, por proceder de hembra, están usando contigo una técnica de marketing, manida y basada en una mentira.
Esperamos que disfrutes por igual tu jamón ibérico, tanto si procede de un cerdo hembra como de un cerdo macho.
Puede que sea una pregunta que no te hayas hecho antes, pero deberías saber que, aunque las dos proceden de las patas de los cerdos, hay ciertas características que las diferencian, y hoy, te las contamos.
Para empezar, paletilla, es como comúnmente llamamos a las patas delanteras del cerdo. Son más delgadas y menos carnosas que las patas traseras o jamones. Mientras que un jamón puede alcanzar los 70-90 cm de altura, la paletilla, rara vez pasará de los 75 cm.
Otra diferencia la encontramos en el peso aproximado. Para una paletilla, será de 4 a 6 kilos, mientas que, si hablamos de un jamón, podemos aventurarnos a decir que el peso habitual oscilará entre los 6 y los 9 kilos.
Debido a la configuración de la paletilla, su proporción entre grasa y hueso será de un 60%, y debido a la forma de sus huesos, siempre será más difícil de cortar que una pata de jamón.
En cuanto al sabor. La paletilla, tiende siempre a tener un sabor más intenso, por estar más cerca del hueso y poseer más grasa. En cambio, el jamón siempre contará con matices mucho más variados.
Terminaremos señalando otra diferencia: el tiempo de curación. La paletilla al tener más hueso, contará con un tiempo de curación menor que el del jamón, por eso siempre tendrá un precio más económico. Mientras que para curar una paletilla hacen falta de 12 a 36 meses, para curar una pata de jamón, los tiempos podrán oscilar entre los 15 y los 48 meses.
Y ahora qué sabes las diferencias, ¿no sabes cuál comprar?
Bueno, no es complicado. A la hora de ayudarte a escoger entre jamón o paleta, debes proporcionar a tu proveedor la siguiente información: personas que vais a consumirlo y tiempo en el que vais a hacerlo. Si estas en el sitio adecuado, te aconsejarán correctamente sobre una u otra opción.
Parece fácil, pero a la hora de ponerse manos a la obra, comprobarás que no todo el mundo consigue dominar este arte. Tienes que armarte de mucha paciencia, pero eso sí, la recompensa de poder disfrutar junto a los tuyos de un buen jamón loncheado por ti, muchas veces es el mejor premio.
Hoy, te damos unas cuantas indicaciones para poder afrontar el loncheado de un jamón sin miedos. ¡Comenzamos!
Para empezar, necesitarás un jamonero que te permita ubicar el jamón en una posición correcta para facilitar su corte. Los tienes de muchas variedades, escoge el que más se ajuste a tus gustos. También debes tener a mano una puntilla, esto es, un cuchillo de hoja media terminado en punta y muy afilado, que te permitirá limpiar la grasa con la que esta recubierta la pata de jamón.
Deberás colocar el jamón con la pezuña hacia arriba o hacia abajo. Esto dependerá básicamente, de cuánto tiempo vas a tardar en consumirlo, ya que según la posición de la pezuña lo estarás comenzado por una parte u otra con características diferentes. Nosotros, para este ejemplo, vamos a elegir comenzarlo por la contra o babilla. (con la pezuña mirando hacia abajo).
Una vez limpiada la grasa de la zona, y con el cuchillo lo más horizontal posible, empezaremos a lonchear. (Indicamos que el cuchillo debe estar lo más horizontal posible, porque así evitaras que la pata de jamón vaya adquiriendo esa forma cóncava conocida como sonrisa o barca, que da lugar a zonas que se secarán antes de tiempo, al quedar expuestas de forma irregular). También debes poner especial atención en realizar cortes cortos y lentos, que te permitan extraer lonchas finas, más o menos, del grosor de una hoja de papel.
Recuerda, en todo momento, que tu mano debe estar siempre a una altura distinta de la que está el cuchillo, y a ser posible por detrás del mismo, para evitar posibles cortes.
Poco a poco, iras obteniendo un buen número de lonchas…esto dependerá de la velocidad que adquieras cortando y probándolas al mismo tiempo, que ya se sabe, ¡las lonchas de jamón son irresistibles!, así que el siguiente paso será emplatar. Puedes hacerlo al gusto, pero nosotros te sugerimos comenzar a colocar las lonchas de forma circular desde el exterior del plato e ir agrupándolas hasta el centro del mismo.
Esperamos que nuestras indicaciones te ayuden a perder el miedo a empezar a lonchear tu jamón ibérico. Y sobre todo esperamos que disfrutes de su magnífico sabor, ya sea solo o acompañado.
¿Por qué este municipio es considerado una de las cunas del jamón ibérico?
Jabugoestá situado en pleno corazón de Sierra Morena, en lo que se denomina Sierra de Aracena y Picos de Aroche, en el norte de la provincia de Huelva (Andalucía).
Sus Jamones Ibéricos son conocidos en el mundo entero por haber seguido un proceso de producción y elaboración estrictamente tradicional, tanto, que ha sido protegido por una Denominación de Origen (DO) Jabugo, abarcando hasta 31 zonas de producción, entre las que están el propio municipio de Jabugo, pero, además, otros pueblos como, Aracena, Aroche, Cala, Cañaveral, o Cumbres Mayores.
Las condiciones naturales de la zona propician la crianza de los cerdos en libertad, y la biodiversidad del entorno, dará lugar a un aroma y gusto que diferenciará al Jamón Ibérico de Jabugo del resto: Intenso y con cierto sabor a ahumado.
El secado de las piezas se llevará a cabo en la misma sierra, y a partir de ahí, pasarán por las manos de los diferentes maestros, que se encargarán de controlar de forma exhaustiva todos los procesos, incluido el de maduración, hasta que el producto llegue hasta tu paladar.
La dedicación, la atención al más mínimo detalle, y por supuesto, su sabor tan característico, son las razones por las que Jabugo es considerada la cuna del Jamón ibérico.
Recuérdalo a la hora de comprar tu jamón, Jabugo, es siempre sinónimo de calidad.
Hoy, te enseñamos a lonchear de forma correcta una paletilla, sí, porque debes saber que las características morfológicas de la paletilla y el jamón son diferentes, y puede que la tarea resulte aún más complicada.Aun no es imposible, con unas breves indicaciones ya dispondrás de los básico para empezar.
Por si no lo sabes, la paletilla es el nombre que recibe la pata delantera del cerdo mientras que llamamos jamón a la trasera. Si comparamos en nosotros mismos, un brazo y una pierna, podremos apreciar que la colocación de nuestros huesos será diferente. Cuando hablamos de jamón y paletilla la comparación es la misma, por tanto, la manera en la que empezaremos a realizar el corte será, también, distinta.
Nuestra recomendación es que empieces a realizar el corte por la zona de la babilla, es decir, colocando la paletilla con la pezuña mirando hacia abajo. También deberás contar con una puntilla (que usaras para limpiar la grasa sobrante y las cortezas), y como no, con un cuchillo jamonero.
Cuando dispongas de todos los materiales, ¡no esperes más! Haz una marca sobre el hueso y comienza a cortar las primeras lonchas (que serán de tocino), hasta que llegues a la parte magra. A partir de ahí, empieza a cortar lonchas de una longitud de 5cm más o menos, y siempre en dirección desde la pezuña hasta el exterior.
Ten mucha precaución a la hora de usar el cuchillo jamonero, para que puedas realizar un corte perfecto, éste deberá estar muy afilado, y, por tanto, puede suponer un peligro para ti.
Cuando tengas un número elevado de lonchas, emplata. Puedes hacerlo como te parezca, las posibilidades son infinitas. Nuestra sugerencia es la tradicional, con las lonchas planas en el plato formando una figura circular, desde fuera del plato hacia dentro.
Como recomendación, te aconsejamos guardar los trozos más grandes de grasa y corteza retirada en el comienzo, porque te servirán para ayudar en la conservación de la zona que has empezado.
Cuando hayas terminado la babilla en su totalidad, podrás darle la vuelta a tu paletilla para continuar con la parte de la maza y el jarrete. ¡Enhorabuena! Esto significa que ya has disfrutado de la mitad de tu paletilla, y seguro, que ha sido de tu agrado.
Parece fácil, ¿no? Solo queda ponerse manos a la obra.
Esperamos haberte ayudado a conocer como se realiza el corte de una paletilla.
Este jamón, es de bellota. Seguro que has escuchado esto alguna vez…Pero, significa esto, ¿que el cerdo del cual se ha extraído esa pata de jamón, se ha alimentado única y exclusivamente de bellotas? ¡Hoy te lo contamos!
Si eres de los que creen que, efectivamente, si, los jamones de bellota, provienen de cerdos alimentados exclusivamente de bellota estas en un error. Y es que, esto sería materialmente imposible, ya que al igual que otros frutos, la bellota que podemos encontrar en arboles de varias especies, tienen un ciclo de crecimiento y maduración propio. Éste suele empezar en primavera y alargarse hasta el otoño. Y es cuando comienza a caer, cuando debe ser consumida por estos animales, por eso se hará coincidir la época de pastos en esta fecha, en la denominada Montanera.
Éste periodo ira desde octubre hasta enero, aproximadamente. Debemos saber que ésta es la fase final de cría y engorde del cerdo ibérico, es decir, para cuando ha llegado hasta aquí, el animal ya ha estado alimentado, a base de piensos naturales, e incluso durante este periodo, además complementará su alimentación en la dehesa, encontrando una amplia diversidad de hierbas aromáticas y pastos naturales, que le proporcionarán ese sabor tan característico.
Por tanto, ya lo sabes, los jamones de bellota no provienen de cerdos alimentados exclusivamente de bellota, pero que incluyan bellota en la etiqueta, sin duda, es un distintivo determinante que nos determinará la calidad del jamón.