¿Cuál es la diferencia entre el chorizo y la chistorra?

¡Hola amigos! Si eres amante de los embutidos como yo, seguro que más de una vez se preguntaron: ¿cuál es la diferencia entre el chorizo ​​y la chistorra? Pues en este artículo te voy a explicar qué es el chorizo ​​y en qué se diferencia de la chistorra. 

La historia del chorizo se remonta bastante tiempo atras. Se cree que ​​fue traído a España por los romanos cuando conquistaron el país y se ha convertido en un elemento básico de la cultura española. Durante los años se fue elaborando y evolucionando en todo el país. Según diversas recetas regionales es a base de carne picada mezclada con grasa de cerdo y diferentes tipos de pimientos secos. También se deja reposar un rato y luego se embute en tripa natural o artificial y la forma de cocinar es la siguiente:

  • Podemos preparar de diversas formas, a la plancha, frito o hervido en aceite de oliva.También se puede utilizar como ingrediente en paellas o cocinarlo a la parrilla. 

La chistorra es un producto relativamente nuevo, ya que se introdujo en el País Vasco a finales del siglo XIX. Es una variedad de chorizo ​​autóctona del País Vasco, Navarra y La Rioja. 

Es principalmente carne de cerdo aunque también puede contener carne de ternera y/o cordero. Normalmente se mezclan con especias como el pimentón, la nuez moscada, el tomillo o la canela para darle más sabor. El embutido se envuelve en una tripa natural antes de ser cocinado a fuego lento.

  • La mejor forma de cocinar la chistorra es hervirla primero en agua durante unos minutos y luego sofreírlas. 

La principal diferencia entre chorizo y chistorra es el tamaño, ya que el chorizo es más grande y más firme. La chistorra se trata de una salchicha fina y larga hecha principalmente a base de carne picada. Para ver el tipo de variedades que hay.

En definitiva, el chorizo ​​y la chistorra se pueden utilizar de diferentes formas en la cocina. El sabor y la textura dan a los platos un carácter único. ¡No lo dudes, pruébalos y apreciarás su incomparable sabor! Si tienes más consultas, puedes contactar con nosotros.

Receta de cocido madrileño con hueso de jamón ibérico

Si hay algo que es sinónimo de la cultura española, ese es el cocido madrileño. Este plato típico de la capital española cuenta con una receta que lleva siglos transmitiéndose de generación en generación. Y si buscamos darle un toque gourmet a este plato, ¿qué mejor forma de hacerlo que añadiéndole huesos de jamón ibérico?

En Jamonarium, la tienda especializada en productos gourmet y de alta calidad, nos ofrecen un ingrediente que no podemos dejar pasar al hacer nuestro cocido madrileño: hueso de jamón ibérico. Este hueso, además de ser una delicia para los amantes del jamón, aporta un sabor espectacular al cocido, elevando su categoría a plato gourmet. 

El secreto de este cocido está en el hueso de jamón ibérico, que le da un sabor y una textura únicos. Además, la variedad de verduras y legumbres que se utilizan hacen que el plato sea saludable y completo.

Para hacer el cocido, los pasos a seguir:

  • Primero cocer el hueso de jamón ibérico en agua durante unas horas. Mientras tanto, se preparan las verduras y se corta la carne en trozos.
  • Después de un tiempo, se añaden las verduras y las legumbres al caldo y se deja cocer todo junto durante un par de horas más.

El resultado es un plato caliente y reconfortante, perfecto para un día frío de invierno. Y con los productos de alta calidad que puedes encontrar en Jamonarium, puedes estar seguro de que tu cocido será todo un éxito entre tus amigos y familiares.

En conclusión, la receta del cocido madrileño con hueso de jamón ibérico, es una delicia que no puedes perderte. Y qué mejor lugar para encontrar el hueso de jamón ibérico que en Jamoarium, la tienda donde encontrarás los mejores productos gourmet y delicatessen. Si necesitas más ayuda para comprar un hueso de Jamon iberico o tienes alguna otra consulta, no dudes en contactar con nosotros Anímate a probar esta receta y conviértete en un verdadero experto en la cocina madrileña. ¡Buen provecho!

¿Que hago con el tocino de mi jamón ibérico?

¿Que hago con el tocino de mi jamón ibérico?

Hoy, te hablamos del tocino de tu jamón ibérico. Como ya sabes, cuando empiezas a cortar una pata de jamón, es más que recomendable conservar esta parte para así, conservar la pieza durante el tiempo que la vayas a consumir. Como si de un envoltorio natural se tratase. 

Pero, ¿sabías que, esa no es la única función que puedes darle al tocino? Resulta que hay una gran variedad de recetas en las que el tocino es un ingrediente fundamental. Eso sí, sólo aquel que está cerca de la parte magra. Nunca uses la parte amarillenta, porque lo único que conseguirás es dotar a tus platos de un sabor agrio. ¡Comenzamos!

  • Cuando hagas un Puré de patatas o de verduras, prueba a usar el tocino fundido en lugar de mantequilla. Igualmente, puedes usar ese aceite para hacer “picatostes” (pan frito), que puedes incluir en otros platos, como ensaladas o consomés. 
  • Úsalo como sustituto de la panceta en fabadas, guisos de garbanzos o de patatas y carnes, o, por ejemplo, en un salteado de verduras. Es decir, puedes usarlo en muchos platos en lo que se incluya bacon o panceta, a modo de ingrediente alternativo. 
  • Prueba a “pintar” con la grasa del jamón ibérico derretida, un filete de cerdo hecho a la plancha o el hojaldre de una empanada de carne, le darás un toque sublime.
  • Crea aceites aromatizados, que podrás usar de forma exquisita para las tostadas, para comenzar la mañana con categoría. 

Para ello, solo debes fusionar el tocino de jamón ibérico (unos 500 gr más o menos), 100 gr de agua y 300 gr de aceite de oliva. Y si, además, quieres añadir más sabor, no te olvides de poner una ramita de romero o cualquier hierba aromática que te guste, dentro del bote donde lo vayas a conservar. 

Para finalizar, te dejamos un ejemplo, una receta concreta en la que se muestra que el tocino es un ingrediente más. 

Tocino ibérico con ajos tiernos

Ingredientes

  • Tocino ibérico
  • 7 ajos tiernos
  • Sal 

Pasos

Cortar los ajos tiernos en juliana (de forma longitudinal) y dóralos en una sartén en la que habrás derretido previamente el tocino…. Y, ¡ya está! Es fácil, simple y además, está deliciosa. 

Para terminar con la presentación, si quieres, puedes añadir alguna loncha de tocino (muy fina) a modo de cobertura sobre los ajos tiernos.

Tortilla de patatas, sin secretos

Tortilla de patatas, sin secretos

Tortilla de patatas, sin secretos

Hoy te contamos sin secretos, el origen y la receta de una de las joyas de la gastronomía española.

Empecemos por la historia:

Nos remontamos a la época de la conquista de Perú, cuando los españoles, después de observar a los indígenas consumir este fruto (llamado en lengua quechua, papa), decidieron traerlo a España. Estaríamos faltando a la verdad, si contásemos que causó furor y tuvo gran popularidad, más bien, en sus comienzos, fue, al contrario, y no tuvo ninguna aceptación. 

Donde sí tendría gran popularidad sería en Inglaterra, Irlanda, Italia y los Países Bajos, ya que crecía en tierras frías y era capaz de dar grandes cosechas en poco tiempo, con lo cual era un sustituto perfecto de los cereales. Sobre todo, en época de hambrunas y guerras, ya que, al estar oculta bajo tierra, los enemigos no la arrasaban. 

Fue ya en 1720, cuando un irlandés que residía en Madrid, Enrique Doyle, convenció a Carlos III de los beneficios que aportaba su producción, tanto a nivel alimentario, como por el bajo coste que requería. 

5 años después, la papa o patata, estaría presente en las tierras de todo el reino. Pero, ¿cómo se llegó a la receta de la tan conocida tortilla de patatas?

Bien, no fue de golpe y porrazo, de hecho, como hemos comentado, el primer uso de las patatas, fue como sustituto de los cereales, con lo cual, gozaba de importancia en la industria panadera, y poco más. Pero sería gracias a la imaginación de las campesinas de Navarra, que se llevaría a cabo la idea de freír en lugar de hornear una mezcla de patata cocida, agua, sal, levadura y harina de trigo. La idea gustó y se iría perfeccionando hasta llegar a lo que hoy conocemos como tortilla de patatas. Y si bien en sus comienzos, fue un plato que era digno solo de las mesas mas humildes, a mediados del siglo XIX ya estaría presente en los almuerzos de todas las clases. 

En 1867, nuestro Rey de aquel entonces, Alfonso XIII se la ofrecería al Príncipe de Gales, durante una vista de éste en nuestro país. E incluso, llegó a formar parte del menú del restaurante español en la Exposición universal de París.

Dicho esto, ¡vayamos al grano! ¿Cómo se hace una buena tortilla de patatas?

Necesitarás:

 

Preparación de la tortilla de patatas

  1.      Tendrás que pelar las patatas, lavarlas y secarlas.
  2.   Cortamos las patatas en láminas circulares, no muy gruesas. Y las pochamos. Una vez listas, las colocamos en un bol grande, y las mezclamos con los huevos. Dejamos reposar.
  3.   A continuación, echaremos esa mezcla, en nuestra sarten mas antiadherente, e iremos dorando, a fuego lento, durante 15 o 20 minutos. Cuando observemos que la mezcla tiene una textura consistente y un color dorado, voltearemos para proceder a dorar la otra cara de la tortilla. Una vez cuajada, por ese lado también, es el momento de retirarla y emplatarla. 

 

¡Que aproveche!