¿En qué se diferencian el Aceite de oliva y el AOVE?

¿En qué se diferencian el Aceite de oliva y el AOVE?

Hoy, hablamos sobre el Aceite de oliva. Te explicaremos cuales son los principales beneficios que aporta a tu salud, y las diferentes variedades del mismo que puedes encontrar en el mercado.  ¡Empezamos!

Sabemos que un 30% de la pulpa de la aceituna es aceite. También sabemos que la forma en la que se extrae el aceite de la aceituna, marcará el resultado final del aceite.  

El método más tradicional que se conoce para hacerlo es mediante presión, a través de una prensa, y, de hecho, esta es la técnica que conserva de manera más óptima todas las características del alimento, aunque está en desuso debido a su complejidad.  

Otro de los métodos utilizados es a través del centrifugado, donde se separan los diferentes elementos de la misma, para después triturarla. Es la técnica más habitual, hoy en día, y gracias a la cual, se consigue un aceite de oliva de alta calidad. 

También existe un último método que del que solamente se obtiene aceites de menor calidad. Es extraer nuevamente el aceite que queda en la pulpa tras haber realizado una extracción mecánica previa.

Y ahora, que ya hemos visto los diferentes tipos de extracción, pasemos a ver los diferentes tipos de aceites obtenidos y sus características: 

Comenzamos con el aceite de oliva virgen y virgen extra, que se obtienen a través de la extracción mecánica y sin usar refinado. 

El Aceite Virgen Extra no debe sobrepasar los 0.8º de acidez, y será considerado el aceite de máxima calidad. Concretamente, el AOVE siempre se extrae a través de prensados, pero realizados en frio y sólo se almacena el aceite obtenido de forma exclusiva de la primera prensada. 

El aceite de oliva virgen es algo peor en cuanto a calidad. Su nivel de acidez suele ser de 2º.

El aceite de oliva (a secas) será una mezcla entre aceite de oliva virgen y aceite de oliva refinado. (De los tres, es el de peor calidad). El aceite de oliva refinado recibe este nombre porque se le ha aplicado un proceso de refinamiento basado en la utilización de altas temperaturas, que permite eliminar las propiedades organolépticas negativas adquiridas pero que también disminuirá obviamente su calidad. 

Como puedes intuir, los beneficios proporcionados por el AOVE no son extensibles al resto de aceites, que aportan beneficios, sí, pero en menor cantidad. Es por eso que gastar dinero en comprar un buen aceite es una de las mejores inversiones que puedes hacer, porque estás invirtiendo dinero en salud. 

Entre las propiedades atribuidas al aceite de oliva están: 

  • Tiene un bajo contenido en ácidos grasos poliinsaturados. Produce menos sustancias peligrosas para la salud frente a la oxidación. 
  • Ayuda a disminuir el riesgo cardiovascular por su contenido en ácido oleico y antioxidantes.
  • Previene el envejecimiento prematuro de la piel.
  • Se le atribuye una acción antiinflamatoria en el organismo humano, por lo tanto, ayuda a reducir el dolor articular y muscular.
  • Previene de forma natural el estreñimiento.
  • Su consumo se relaciona con un menor riesgo de padecer obesidad y diabetes tipo II.

Y ahora que ya sabes que tipos de aceites de oliva hay, y el porqué, ¿sabrías decirnos qué tipo de aceite tienes en casa normalmente?

¿Estás conservando el aceite de oliva correctamente?

¿Estás conservando el aceite de oliva correctamente?

El aceite de oliva, producto presente en la mayoría de los hogares. Un zumo que proviene de la aceituna, y que es nuestro bien más preciado. Por eso, es justo que sepamos conservarlo adecuadamente para disfrutar de su calidad durante el mayor tiempo posible.

  • Para empezar, es muy, muy importante mantenerlo alejado de cualquier fuente de calor. Ya que la exposición a altas temperaturas puede dar lugar a un cambio en su textura. Lo recomendable es que esté a una temperatura entre los 16-24 grados centígrados, pero si vives en zonas donde hace mucho calor, tu solución pasa por guardarlo en el frigorífico. No debes preocuparte por el exceso de frio, o si lo ves solidificarse. El aceite volverá a su ser en cuanto lo pongas a temperatura ambiente.  
  • Los envases más adecuados para conservar el aceite, siempre son de lata o de vidrio oscuro. Y es que otro de los factores que puede afectarle es la exposición a la luz. Por eso, si tu envase es transparente procura guardarlo en un lugar oscuro o con poca luminosidad.  
  • El aceite de oliva virgen extra es conocido por todas sus propiedades antioxidantes, pero, aun así, si se acaba dejando por tiempo prolongado con una exposición al oxígeno, acabara rancio. Es por eso que debes conservarlo en un envase cerrado. Y alejado a ser posible, de productos con aromas intensos, correrás el riesgo de que los acabe absorbiendo. 
  • Para terminar, hablaremos de los polifenoles. Sustancias que, con el paso del tiempo, simplemente se van reduciendo, sin que podamos hacer nada para evitarlo. 

Deberás tener en cuenta, que estos consejos de conservación, se bien, pueden usarse de forma general, se refieren de forma específica, al aceite de oliva virgen extra. Y es que, el resto de aceites pueden provenir de mezclas de aceite de oliva y refinados, y por lo tanto contener impurezas o humedad, que acorten su tiempo de vida. 

Esperamos haberte ayudado con la conservación del aceite de oliva

Y, como siempre, ¡Nos vemos en el próximo post!