La bellota es un fruto que proviene de los árboles del género Quercus, que podemos encontrar habitualmente en las dehesas extremeñas. Es conocido fundamentalmente por ser uno de los principales sustentos de los cerdos ibéricos durante el periodo de la Montanera, y una de las causas por la cual, el jamón ibérico tiene ese sabor tan característico.
Como es previsible, tiene también múltiples beneficios para el ser humano:
Tiene una alta capacidad antioxidante.
No contiene gluten.
Y nos proporciona grasas insaturadas.
De hecho, si nos remitimos a la historia, hay muchas evidencias arqueológicas del consumo de bellota en todo el hemisferio norte, y es considerado un factor clave en la longevidad de los indios americanos. Son tantos sus beneficios, que se ha llegado a proponer a la FAO como primer alimento en caso de crisis alimentarias, por el valor nutricional y calórico que aporta. Tal es el creciente éxito, que hoy en día, hay un resurgir para incentivar su consumo e incluirlo en la dieta humana, en países como Estados Unidos, Grecia y Portugal.
Entonces, ¿por qué no tiene la popularidad que tienen otros frutos secos? Encontramos la razón en su sabor profundamente amargo. Aunque eso no quiere decir que no se use técnicas para neutralizarlo, como pueden ser, fermentar el fruto con sal y agua durante unos meses, o procesarlo bajo diferentes formas, en harinas o aceites.
Y, además, se ha creado un proyecto europeo, que incentiva la comercialización de una especie que produce bellotas dulces, y, por tanto, se está promoviendo y aumentando su producción de manera notable. Parece que, si bien no es un habitual de nuestra dieta, pasará a serlo, en poco tiempo.
Adelántate a las tendencias y empieza a disfrutar de los beneficios de la bellota hoy mismo.
Puede que sea una pregunta que no te hayas hecho antes, pero deberías saber que, aunque las dos proceden de las patas de los cerdos, hay ciertas características que las diferencian, y hoy, te las contamos.
Para empezar, paletilla, es como comúnmente llamamos a las patas delanteras del cerdo. Son más delgadas y menos carnosas que las patas traseras o jamones. Mientras que un jamón puede alcanzar los 70-90 cm de altura, la paletilla, rara vez pasará de los 75 cm.
Otra diferencia la encontramos en el peso aproximado. Para una paletilla, será de 4 a 6 kilos, mientas que, si hablamos de un jamón, podemos aventurarnos a decir que el peso habitual oscilará entre los 6 y los 9 kilos.
Debido a la configuración de la paletilla, su proporción entre grasa y hueso será de un 60%, y debido a la forma de sus huesos, siempre será más difícil de cortar que una pata de jamón.
En cuanto al sabor. La paletilla, tiende siempre a tener un sabor más intenso, por estar más cerca del hueso y poseer más grasa. En cambio, el jamón siempre contará con matices mucho más variados.
Terminaremos señalando otra diferencia: el tiempo de curación. La paletilla al tener más hueso, contará con un tiempo de curación menor que el del jamón, por eso siempre tendrá un precio más económico. Mientras que para curar una paletilla hacen falta de 12 a 36 meses, para curar una pata de jamón, los tiempos podrán oscilar entre los 15 y los 48 meses.
Y ahora qué sabes las diferencias, ¿no sabes cuál comprar?
Bueno, no es complicado. A la hora de ayudarte a escoger entre jamón o paleta, debes proporcionar a tu proveedor la siguiente información: personas que vais a consumirlo y tiempo en el que vais a hacerlo. Si estas en el sitio adecuado, te aconsejarán correctamente sobre una u otra opción.
Hoy te hablamos de Jamones Ciurana: 40 años seleccionando entre los mejores proveedores, y profesionales expertos para ofrecerte los mejores productos.
Y es que, desde el primer día, hasta hoy, han querido implantar y seguir una filosofía de compromiso que caracterice a la empresa.
En las dehesas, dónde el cerdo ibérico campa libremente, entre encinas y alcornoques alimentándose de pastos y bellotas, se seleccionarán las mejores piezas que Ciurana hará llegar a su casa convertidos en jamones y embutidos de bellota e ibéricos.
Su sello de calidad aúna una elaboración tradicional, con una rigurosa renovación de la empresa, dándole una imagen moderna, atractiva, y cuidada. El resultado es un producto de incomparable calidad y exclusiva presentación, que logra aprobar con nota.
Cuando hablamos de jamón D.Os en España, lo primero que se nos ocurrió fueron «Salamanca», «Jabugo» y «Teruel». Todos estamos de acuerdo en que esas tres palabras están altamente vinculadas a D.O. jamónes en España, pero hay un mundo a su alrededor. En este post, queremos mostrarte un poco más sobre nuestros jamones de alta calidad: D.O: Dehesa de Extremadura o, también conocido como «Dehesas Extremeñas».
Su nombre proviene de la gran cantidad de hectáreas de prados existentes en Extremadura, todos ellos dedicados al pasto y al ganado. La cría y el engorde de cerdos se realizan en esas tierras, principalmente alimentados con bellotas y pastos. Sus veranos secos y calurosos e inviernos fríos son uno de los jamones más exquisitos de España.
Podemos clasificar esos jamones de varias maneras: según su raza y según su alimentación.
Si clasificamos según la raza, pueden ser de 2 tipos: 100% ibéricos o 75% ibéricos. En resumen, esto representa el porcentaje de cerdo de raza ibérica que contiene, siendo el 75% el mínimo para que un jamón obtenga esta Denominación de Origen. Cuando hablamos de jamones 100% ibéricos, significa que el cerdo es «puro ibérico» y el jamón es «pata negra«.
Si seguimos los criterios de alimentación, estos pueden ser «Bellota» y «Cebo de Campo». En resumen, esto indica el tipo de alimentación que el cerdo sigue durante la cría y el engorde. Los jamones clasificados como «Bellota» solo se han alimentado con la fruta del roble y los clasificados como «Cebo de Campo» se han alimentado con bellotas y pastos, combinados con piensos naturales.
El jamón ibérico de bellota es característico principalmente porque proviene de cerdos de raza ibérica que han sido alimentados con el fruto de la encina. Ahora bien, ¿Se alimentan sólo de bellotas? Pues bueno, la respuesta es no.
¿DE QUÉ SE ALIMENTAN LOS CERDOS ENTONCES?
Bien es cierto que el fruto de la encina está muy presente en la alimentación de cerdos ibéricos de bellota, al igual que la encina forma parte de la vegetación de las dehesas, al igual que lo hacen los alcornoques y otras especies herbáceas. La bellota es uno de los alimentos principales de los cerdos durante la época de montanera, aunque también se alimentan de pastos naturales, conformados por brotes de diferentes tipos de hierbas, e incluso algunos frutos silvestres.
¿QUÉ ES LA ÉPOCA DE MONTANERA?
La época de montanera es la época de engorde del cerdo, que casualmente coincide con la época en la que las bellotas caen de los árboles, por lo que los cerdos se alimentan de ellas. Esta época se comprende entre los meses de octubre y marzo y es en la que los cerdos salen al campo a pastar en búsqueda de alimento. Otro punto fundamental de la montanera es el ejercicio que hace el cerdo en búsqueda de alimento, caminando varios kilómetros al día, lo que fomenta la infiltración de la grasa en su masa muscular.
Las principales diferencias que hay entre jamones y paletas son las siguientes: la parte del cerdo, la proporción grasa-hueso y el sabor.
PARTE DEL CERDO
Las paletas son aquellas piezas que se extraen de las patas delanteras del cerdo, mientras que los jamones se extraen de la patas traseras. Esto repercute principalmente en el peso y en el tamaño de las piezas ya que las patas traseras son más grandes que las delanteras. Como resultado, las piezas de jamón tienen pesos a partir de los 5,75 kg y las piezas de paleta tienen pesos comprendidos entre los 3,7 kg y los 5,5 kg.
PROPORCIÓN GRASA-HUESO
El hueso de las patas traseras es más grande que el de las patas delanteras. Esto repercute en la proporción de grasa de las piezas. Mientras que la proporción total de grasa y hueso de los jamones es de un 40%, aquella de las paletas es de un 60%.
SABOR
Al haber diferentes índices de proporción de grasa y de hueso en las patas delanteras y en las patas traseras, esto repercutirá en el sabor de estas piezas. En consecuencia, el sabor de la carne de las paletas tendrá un sabor más intenso, dado por un mayor índice de grasa que lo hará más fuerte.