Te enseñamos algunos trucos para disfrutar del jamón de la mejor manera posible durante la Navidad y en cualquier época del año.

  1. Coloque el jamón en un buen lugar.

Cuando recibes el jamón, debes desenvolverlo y colgarlo para airearlo y que siga su proceso de curación. El lugar ideal es un lugar fresco y oscuro, pero no al aire libre. A la hora de cortarlo, es mejor colocarlo en un jamonero para facilitar el corte.

2. Herramientas

Un cuchillo jamonero es esencial para un buen corte, otro cuchillo de hoja corta para quitar el exterior y eliminar la piel y la grasa, y un afilador, ya que el cuchillo de trinchar debe ser muy afilado

3. Retire la corteza

Primero, la parte más magra se consume ya que se seca antes, por lo que colocaremos el jamón con la pezuña hacia arriba.

Con un cuchillo de hoja corta, retire la piel y la parte más amarillenta de la grasa alrededor del jamón. A medida que vemos la porción de carne, un corte vertical comenzó a unos siete centímetros del casco que detendrá el corte horizontal de las rodajas

4. Corte

Con el cuchillo jamonero, intenta hacer lonchas lo más finas posible. Cuanto más afilado es el cuchillo, más fácil es. Es importante mantener el corte horizontal y hacer unos seis centímetros de ancho y cuatro a cinco de largo. Y cuando llegamos al hueso, gira el jamón y comienza de nuevo.

Para evitar que se seque, es ideal cubrir con los trozoa de grasa restantes.